¿Cómo será el futuro del trabajo? La respuesta a esta pregunta no puede ser contundente, puesto que los retos que nos vienen por delante se afrontarán de manera muy desigual en distintas partes del mundo. Sin embargo, está claro que algunos de los objetivos comunes serán conseguir que la tecnología no arrincone a las personas y establecer un marco laboral renovado.  

Los mundos de la gestión de riesgos y la gestión de personas se han alineado. Aunque parezca un juego de palabras, lo cierto es que la gestión de riesgos está percibiendo el riesgo a través de la mirada de las personas y de su experiencia en primera persona. Desde la evaluación de las estructuras de los equipos y la garantía de que la fuerza de trabajo cuenta con las habilidades adecuadas, hasta las conversaciones sobre el equilibrio entre la vida laboral y personal y el compromiso de los empleados, la gestión de riesgos está ampliando su alcance operativo.

Los empleadores ya no podrán dar la callada por respuesta a los candidatos descartados para cubrir una vacante. La Agencia Española de Protección de Datos acaba de imponer una multa de 2.000 euros a una empresa que no contestó a un candidato que, en respuesta a un anuncio de empleo, les había remitido su currículum a través WhatsApp.

Con el tiempo, las llamadas habilidades blandas o soft skills han ido ganando peso como parte importante del perfil del trabajador. Es habitual escuchar a consultoras de recursos humanos y profesionales del sector alertar del creciente papel que juegan en los procesos de selección y estadísticas como las que publica la ‘Guía Hays 2021’ parecen asentar la teoría. 

El escándalo de Blizzard, una de las compañías de videojuegos más relevantes del mundo, pone de manifiesto la lacra del machismo, muy extendido en el sector.

Las empresas del sector tecnológico retrasan la recuperación del trabajo presencial hasta inicios del año que viene como consecuencia de la variante delta, que es especialmente contagiosa. Es el caso de Apple, que ha anunciado que sus trabajadores y trabajadoras no volveran a las oficinas hasta enero de 2022, lo harán de forma parcial. Otras compañías como Amazon, Facebook o Lyft tienen planes similares. 

La pandemia supuso el boom del teletrabajo en España. Y parece que esta modalidad de trabajo ha llegado para quedarse, hasta el punto que las ofertas de empleo que incluyen el trabajo a distancia se han multiplicado por tres desde el inicio de la pandemia.

Cada vez más personas incluyen su inmunización en las demandas de empleo en busca de una discriminación positiva en las contrataciones, lo cual es ilegal y, sobre todo, immoral. Por otra parte, la inmunización también figura como requisito en alguna oferta de empleo. En estos casos los expertos son aún más contundentes: no es legal que una empresa pida esa información y además es sancionable por parte de la inspección de Trabajo. 

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