Las empresas ya no sólo buscan formación y experiencia: se valoran las competencias profesionales. En las entrevistas, las personas encargadas de la selección cada vez más plantean preguntas estratégicas para comprobar qué habilidades se poseen.

Las empresas ya no sólo buscan formación y experiencia. Ahora, a los candidatos se les pide además que tengan orientación a resultados, habilidades comunicativas, capacidad de trabajo en equipo y una larga lista de lo que se denomina “competencias profesionales”. “Actualmente, el 90% de las entrevistas de trabajo son por competencias: el objetivo es comprobar si, en el pasado, ese candidato ha demostrado tener las capacidades que tendrá que aplicar en el futuro si consigue el puesto”, explica Maite Piera, autora del libro Buscar trabajo para dummies y del blog coachingvirtual.net, con 150.000 lectores.

A menudo, las propias ofertas de empleo especifican las competencias requeridas para el puesto, pero en la entrevista no basta con asegurar que se reúnen estas cualidades: los seleccionadores harán lo posible por comprobarlo. “En una entrevista normal, la empresa te pregunta si eres creativo, y tú le dices que sí. En una entrevista por competencias las preguntas son estratégicas: te hacen demostrar que realmente lo eres”, explica la consultora Ana Peña, directora de ARC Job y profesora de diversos talleres sobre competencias en Barcelona Activa. Un ejemplo de pregunta en una entrevista de este tipo sería: “Cuéntame la última ocasión en la que demostraste tu creatividad aplicando alguna innovación en tu empresa”. El propio entrevistador va ayudando al candidato a plantear su respuesta mediante preguntas del tipo: “¿Y cómo surgió la idea? ¿Lo hiciste tú solo? ¿Cómo reaccionó tu jefe?”. Un nivel de detalle que pretende no sólo conocer mejor la historia sino impedir que el candidato caiga en la tentación de mentir.

Ante esta tendencia, cada vez es más común el llamado currículum por competencias. “Se basa en la estructura tradicional, respetando la cronología de las experiencias profesionales, pero añadiendo en cada una las dos o tres competencias que se desarrolló en ese puesto”, explica Ana Peña, de ARC Job. Además, al inicio del currículum vitae (C.V.) se pueden incluir unas pocas líneas en las que el candidato explique brevemente su perfil, competencias y expectativas. Este modelo de C.V. es especialmente útil en tres casos: para buscar el primer empleo, para dar un giro profesional o en el caso de emprendedores que quieren regresar al mercado laboral convencional tras años regentando su propio negocio. “Si buscas tu primer empleo puedes demostrar competencias, aunque no hayas trabajado: por ejemplo, la capacidad de trabajo en equipo que demostraste en aquel proyecto durante la carrera”, destaca Piera. Si se ha sido emprendedor, este tipo de C.V. permite destacar habilidades que se han desarrollado durante esa etapa, como la capacidad de negociación (con bancos, proveedores). Y si se aspira a dar un giro profesional, el C.V. por competencias permite destacar, según Piera, “las competencias que tienes y puedes transferir al nuevo puesto, aunque a priori no tenga nada que ver”. Por ejemplo, un profesional con experiencia en finanzas que aspira a trabajar en recursos humanos podría destacar su capacidad analítica, útil para tareas del nuevo puesto, como la elaboración de políticas retributivas. Pero no todos lo ven así. Según Daniel Pérez, mánager de comercial de Page Personnel, las empresas españolas siguen valorando más el C.V. funcional tradicional porque “aquí aún es difícil reorientar totalmente la carrera ya que las compañías sólo quieren candidatos que tengan experiencia previa en el mismo puesto o sector”.



No se ven pero se pueden medir

Curiosamente, habilidades tan subjetivas como la capacidad de comunicación o de trabajo en equipo también se pueden medir. Por ejemplo, en el espacio Porta22 de Barcelona Activa, una sencilla aplicación informática permite conocer cuáles son las competencias clave de cada persona y cuál es su nivel de desarrollo en cada una de ellas. Se trata de un test que, gracias a las respuestas del interesado a las situaciones planteadas, evalúa el nivel de competencias clave que tiene y le permite compararlas con las competencias requeridas para las ocupaciones que le interesan.

La firma Marketyou, por su parte, ha desarrollado una herramienta online gratuita (es.marketyou.com) que permite medir en 15 minutos las competencias del candidato, señalando cuáles son las más y menos desarrolladas. El test da como resultado una cifra, denominada Myindex, que según la firma equivale al valor exacto que cada profesional o estudiante tiene hoy en el mercado laboral. La herramienta suma ya unos 55.000 usuarios y las empresas pueden buscar en ella candidatos, señalando las competencias más importantes que deben reunir: la herramienta les ofrece como resultado varios perfiles sin nombre y la firma debe pagar si quiere contactar con ellos para ofrecerles una entrevista de trabajo. Los candidatos que hacen el test pueden seleccionar si quieren o no ser visibles para la empresa: “Es como cuando mandas tasar un piso para saber su valor, aunque no lo quieras vender: aquí mides el valor que tienes en el mercado laboral”, destaca Tete Ferreiro, portavoz de la firma.

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