La empresa prefiere ver los currículums con foto aunque, como en EE.UU., algunos candidatos se oponen. Un estudio publicado en ‘The Economist’ advierte que los C.V. de mujeres guapas sufren más rechazo. Muchos directivos obvian la fotografía, pero el seleccionador opta por buscarla en las redes sociales.

Dicen que el currículum vitae es nuestro espejo profesional. Pero, ¿debería reflejar también nuestro aspecto? En España es habitual incluir una foto tipo carnet en el currículum vitae (C.V.): una situación muy diferente a la de países como Estados Unidos, donde está tácitamente prohibido para evitar discriminación por parte de las empresas. La influencia anglosajona hace que aquí empiecen a abundar los currículum sin foto. Entre los responsables de selección no hay unanimidad, aunque la opinión mayoritaria es: mejor con foto, pero muy seleccionada.

Hace unos meses, los investigadores Bradley Ruffle y Ze’ev Shtudiner sembraron la polémica con un estudio, publicado en The Economist, que analizó durante dos años qué sucede cuando los candidatos incluyen fotos en su C.V. Los resultados fueron curiosos: las mujeres más guapas tuvieron que enviar más currículum para conseguir una entrevista de trabajo. En cambio, los hombres menos agraciados conseguían más entrevistas cuando ocultaban su aspecto. Una de las conclusiones de los investigadores fue que las mujeres, que son mayoría en los departamentos de selección, tienden a discriminar a las candidatas más atractivas, por celos. En cambio, un hombre atractivo accede más fácilmente a una entrevista.

La empresa final suele recibir sólo los currículum finalistas previamente seleccionados por las firmas de selección. Algunas empresas piden a los seleccionadores que eliminen las fotos, para poder valorarlos con mayor objetividad. Sin embargo, son habituales las ofertas de empleo donde se pide expresamente “currículum con foto”. “Muchos seleccionadores júnior miran las fotos de los candidatos por cotillear, pero a un buen profesional no le importa que el currículum incluya foto o no: de hecho ni nos fijamos a no ser que sea realmente llamativa”, asegura Elena García Pont, consultora de desarrollo profesional de Evoluciona_t. Aun así, su opinión es que “si no tienes nada que ocultar, mejor incluir foto, pero no cualquiera”. Y es que, en su dilatada trayectoria, esta profesional se ha encontrado “desde fotos de personas en bikini hasta imágenes con el árbol de Navidad asomando de fondo”.

La foto de C.V. debe tener un fondo neutro y reflejar el aspecto que el candidato lucirá en la entrevista; por lo tanto, debe ser actual y con ropa profesional: se recomienda traje y corbata para ellos, y camisa y chaqueta para ellas. El maquillaje, discreto, y el aspecto, sobre todo, cuidado.

Entre los directivos, sin embargo, la moda es no poner foto en el C.V., quizá porque creen que así la empresa se fijará más en su trayectoria. Víctor Carulla, socio director de Headway Executive Search, recomienda incluirla, también para estos perfiles: “Los consultores dedican más tiempo a mirar los C.V. con foto, porque es una información adicional que, junto a la formación y experiencia, ayuda a valorar si, a priori, encajará en la cultura de la compañía y el estilo de su mánager directo, aunque lo cierto es que tampoco nos resulta extraño recibir los currículum sin foto”, explica Carullla.

Para puestos que impliquen relación directa con clientes, como los perfiles comerciales, el aspecto puede ser un factor importante y, por ello, la foto resulta imprescindible. “En esta área, una foto puede ser motivo de descarte –reconoce Daniel Pérez, director comercial de Page Personnel–. Por ejemplo si la imagen es desaliñada, a medio afeitar, con piercings, peinados poco apropiados o aspecto poco profesional en general”. Curiosamente, Pérez asegura que la foto de un C.V. se mira con mayor atención en el caso de los chicos, “ya que ellas, de por sí, ya suelen tener un mayor cuidado de su imagen”.

Los candidatos que prefieren obviar la foto porque no están satisfechos con su aspecto tienen ahora un gran contrincante: las redes sociales. Tal como recuerda Xavier Orozco, socio director general de IOR Consulting, “más de la mitad de las empresas usa ya estas redes para seleccionar personal, y en el mundo digital la imagen es clave: si tienes foto en tu perfil de Linkedin, deberías aplicar el mismo criterio de transparencia en tu C.V. en papel”. Elena García Pont, de Evoluciona_t, asegura que lo primero que hace cuando analiza un currículum vitae es abrir todos los perfiles que tiene el candidato en las redes sociales, desde Linkedin hasta Facebook. “Si no tiene foto en el C.V., la veré en las redes y, si allí tampoco tiene, te acaba pareciendo extraño”, advierte.

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