La irrupción de las redes sociales abre un debate en RH: ¿se pueden limitar los comentarios de los trabajadores en Facebook o Twitter sobre la empresa o el jefe, aun cuando lo hagan desde su casa y en su tiempo libre? Desde Workforce Management magazine aportan varias visiones sobre qué hacer.

Cuando una analista de sistemas financieros de Chicago tuvo un desacuerdo con su superior, hizo lo que muchos trabajadores hacen después de cualquier día duro en la oficina -desahogarse con sus amigos. Pero en vez de hacerlo tomando una cerveza o en una de esas típicas conversaciones de pasillo, expresó su frustración en su muro del Facebook –una decisión que le ocasionó una reprimenda a ella y a cuatro de sus compañeros y abrió un debate en la oficina sobre qué pueden y qué no pueden decir los empleados en Internet.

El debate se reavivó recientemente a partir de que la National Labor Relations Board (NLRB, un órgano estatal que vela por los derechos de los trabajadores) admitiera a trámite una demanda en octubre contra una empresa que despidió a una mujer por hablar mal de su jefe en Facebook. La noticia impulsó a la analista de Chicago, que ha pedido no aparecer en este artículo con nombre y apellidos por miedo a represalias, a publicar un comentario en el perfil de Facebook de la NLRB pidiendo a los empleados que han pasado por una situación parecida que se atrevan a hablar. “Si he tenido un día malo en el trabajo, ¿no lo puedo publicar en mi muro? Según nuestro representante de RH, la respuesta es no. Pero mientras no aparezca el nombre de la empresa o del supervisor, no creo que tengan derecho a controlar lo que yo elijo decir en Facebook durante mi tiempo libre.”

Esta demanda en la NLRB ha hecho que muchos trabajadores y empresas se pregunten dónde está el límite en los comentarios publicados en Facebook, LinkedIn o Twitter, especialmente cuando estas publicaciones se hacen fuera del horario de trabajo y desde dispositivos electrónicos personales de los empleados. Cada vez más organizaciones están adoptando políticas sobre redes sociales para regular el uso de Internet en el trabajo, pero lo que los empleados publican durante su tiempo libre y lo que dicen de sus jefes es un problema más complicado, según Betty Graumlich, Abogada laboralista y Socia de Reed Smith. “Es una parte de la legislación que tendrá que evolucionar. No se han dado muchos casos. Hasta que esta demanda no se resuelva, no podemos seguir una dirección clara.”

La demanda en la NLRB, que se presentó en octubre, acusa la American Medical Response, un servicio de ambulancias, del despido improcedente de Dawnmarie Souza, una técnica de emergencias médicas, tras criticar a su superior en Facebook. La compañía argumenta que violó una norma que prohíbe a los empleados hablar de la empresa “de cualquier forma” en cualquier red social donde tengan una foto de ellos mismos. Según la Ley Nacional de Relaciones Laborales aprobada en el año 1935 en EEUU, que incluye el derecho de los trabajadores a formar sindicatos, las organizaciones no pueden castigar a las personas por hablar de sus condiciones de trabajo, estén o no afiliados a un sindicato. La NLRB dice que la política de redes sociales de la empresa se sobrepasa y limita incorrectamente el derecho de los trabajadores a hablar sobre el trabajo. Un juez de derecho administrativo de la NLRB juzgará el caso el próximo 25 de enero de 2011. Dicho organismo tiene autoridad sobre la mayoría de empresas del sector privado.

Es la primera queja que se presenta sobre un trabajador despedido por comentarios en redes sociales, según declaraciones del propio Consejo General de la NLRB. Pero no es la primera vez que la organización aborda el asunto. En diciembre de 2009 emitió un memorando no vinculante que examinaba una política de redes sociales similar en Sears Holding Corp, un gigante de la distribución minorista de los EEUU.

Dicha empresa aprobó esta normativa en junio de 2009 a causa de “algunos ejemplos muy conocidos de organizaciones cuya reputación se había visto perjudicada por conductas inapropiadas (a propósito o sin querer) de sus empleados en las redes sociales,” según se recoge en el memorando. Entre los temas sobre los cuales los empleados no deben hablar en las redes sociales hay: “menosprecio de los productos, servicios, directivos, trabajadores, estrategias y previsiones de negocio de la propia empresa o de la competencia.” La LNRB llegó a la conclusión de que la normativa no restringía que los empleados pudieran expresarse en los términos amparados en la Ley Nacional de Relaciones Laborales.

Aunque las normativas sobre redes sociales en Sears y en American Medical Response son parecidas, Graumlich señala que la composición de cinco miembros de la NLRB ya no es la misma desde que se emitiera el memorando de Sears. Barack Obama ha designado dos nuevos miembros cambiando así la orientación política del órgano.  Según Graumlich, no está claro cómo se posicionará una junta más liberal. “Yo preveo que una junta designada por Obama tenderá a proteger más los derechos de los trabajadores.”

Aunque el tema aún es legalmente poco claro, cada vez más empleados se ven en dificultades por sus deslices en las redes sociales.

En una encuesta realizada por Proofpoint, un proveedor de seguridad en la Red, entre 261 empresas en 2010, el 20% de los encuestados afirmaron haber tomado acciones disciplinarias contra un empleado por violar la política de redes sociales, cuando en 2009 solo lo hicieron el 10%.

“Es un incremento muy fuerte,” dice Keith Crosley, Director de Desarrollo de Mercado en Proofpoint. Comenta que, en parte, dicho aumento refleja que cada vez más organizaciones están adoptando políticas sobre redes sociales, una tendencia que es probable que continúe. Casi la mitad de los encuestados afirmaron que habían prohibido el uso de Facebook, Youtube y Twitter en el trabajo y casi un tercio no permitían LinkedIn.

Pero algunas empresas están adoptando la postura contraria y aceptan las redes sociales. Cuando Patti Temple Rocks llegó a Responsable de Reputación en la agencia de publicidad Leo Burnett Worldwide, lo primero que hizo fue revisar la política de redes sociales para animar a los empleados a publicar en los blogs y en el Facebook de la compañía. “¿Cómo se gestiona la reputación de tu compañía online? Nuestra mejor defensa es que nuestra gente participe en los debates,” afirma Rocks. En vez de decirles lo que pueden y lo que no pueden decir, la empresa intenta “comunicar un cierto sentido común. No explicitamos que no se puede descalificar al jefe, sino que les explicamos a los empleados que no deberían publicar online lo que tampoco se atreverían a decir en un lugar donde les pudiera escuchar alguien desconocido.” La única norma estricta, según Rocks, es que los empleados “no pueden desvelar información confidencial de la agencia.”

Lo mismo sucede en Boeing, la empresa aeronáutica, que no prohíbe las redes sociales en el trabajo –siempre y cuando los trabajadores sólo las visiten en sus ratos libres. Pero la empresa les aconseja que procuren que sus comentarios sobre el trabajo sean “apropiados y genéricos,” explica el portavoz de la empresa Todd Blecher. La política se centra en salvaguardar la información corporativa y no regula explícitamente la publicación online de quejas sobre el trabajo.

“Le recordamos a la gente que tenemos procedimientos para solucionar ese tipo de problemas,” explica Blecher. “No se debería registrar la primera queja en las redes sociales. Hay otras maneras de hacerlo.” Si los empleados publicaran sus quejas online, Blecher admite que no sabe cómo Boeing gestionaría la situación. “No creo que se despida a nadie inmediatamente por un comentario negativo en Facebook. Seríamos más duros y terminantes con uno que publicara información confidencial de la empresa que con alguien que fuera a Twitter y dijera ‘Mi jefe es un…’”

La clave para una buena política de redes sociales es ayudar a los empleados “a entender lo que pueden ocasionar estas páginas y cómo deberían usarse,” afirma Michael Rudnick, directivo de Towers Watson & Co, una consultora de RH. “Es como los padres que les dicen a sus hijos adolescentes: ‘Las cosas que publicas en Facebook se volverán en tu contra de aquí a 10 años cuando busques trabajo.’ Si no te pones a gritar insultos contra tu jefe, tampoco los dejes publicados.”

Las redes sociales no preocupan a muchos
Según una encuesta de Health Care Compliance Council y Society of Corporate Compliance Ethics, realizada entre más de 800 organizaciones de todo tipo en EEUU, más de la mitad no vigilan el uso de las redes sociales o no tienen una política activa sobre los comentarios online. Un 23% encarga la vigilancia a un departamento de seguridad, un 8% tienen procesos de vigilancia informales y sólo un 2% tiene un departamento de quejas que lo gestiona.

 

* Pyrillis, Rita. “Companies Grapple With Viral Vents”. Workforce Management magazine, 01/12/2010 (Artículo consultado on line el 24/01/2011)

Acceso a la noticia: http://www.workforce.com/section/software-technology/feature/companies-grapple-viral-vents/index.html

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