Cientos de másteres prometen formación de calidad a los directivos. ¿Cómo elegir? Busca, compara e invierte sólo si de verdad te conviene. Aquí tienes algunas pautas que pueden orientarte a la hora de tomar una decisión.

Para mantener el puesto, para ascender e incluso para salir de la cola del paro. Hay muchas razones por las que cada vez más directivos apuestan en plena crisis por mejorar su formación para mejorar su situación laboral. Buena parte de ellos se deciden por un máster de negocios. ¿MBA o AGT? ¿IE, ESADE, EADA...? Detrás de toda esta ensalada de letras hay programas y escuelas de negocios. Muchos programas y muchas escuelas, ése es el problema. ¿Cuál elegir? Deberá realizar una enorme inversión, tanto económica como temporal. Así pues, no se precipite. Los expertos en admisión, orientación laboral y recursos humanos dan las claves para tomar la decisión.

- Quién es quién. En general hay tres tipos de productos para la formación superior de directivos: los másteres o posgrados para licenciados, los programas de especialización y los master in business administration o MBA. Los primeros programas (másteres o posgrados) suelen estar dirigidos a jóvenes licenciados con poca o ninguna experiencia. Suelen otorgar un título oficial y suelen atraer a universitarios que han cursado Económicas, Administración de Empresas o Derecho. Los segundos (programas de especialización) tienen diversas modalidades, pero, como su nombre indica, requieren tener muy claro el área de trabajo concreta. Por último, el MBA, la estrella de la mayoría de escuelas, suele exigir experiencia profesional y está enfocado a formar altos directivos o a reorientar la carrera de personas con formación técnica (ingenieros, por ejemplo). Su versión executive es para quienes ya tienen una dilatada trayectoria como directivos y ocupan altos cargos y grandes responsabilidades.

- Punto de partida. "¿Dónde estoy y dónde quiero llegar? Ésa es la reflexión que debe hacerse en primer lugar", recomienda Julián Trigo, director de admisiones del IE Business School. ¿Es usted un recién licenciado o un directivo curtido? Con esa pregunta descartará buena parte de las opciones. Después piense qué necesita. ¿Saber de todo un poco o dominar un área muy específica al milímetro? ¿Aspira a puestos internacionales o a quedarse en España? ¿Quiere saltar a otro sector o ascender en el que trabaja? Para empezar, haga una lista con sus objetivos y necesidades.

- Sea realista. Es esencial alinear los objetivos perseguidos con la propia disponibilidad en términos de tiempo e inversión económica, según aconseja Sergio Gorina, director de admisiones de la Unidad de Executive Education de ESADE. Si ha decidido, por ejemplo, que lo que busca es un MBA, verá que el tiempo de dedicación y el coste que exigenº varía según cada centro o escuela. Márquese un tope de dinero y de horas diarias que pueda invertir y averigüe si hay becas o ayudas financieras.

- Busque aliados. El año que dure el máster va a ser una época de trabajo duro. Algunos programas exigen dedicación completa (full-time), por lo que deberá permanecer sin trabajo muchos meses. Otros son compatibles con la jornada laboral, pero le restarán prácticamente todo el tiempo libre. Asegúrese de recibir el apoyo de su familia y sus amigos. También el de su empresa, si lo cursa mientras trabaja, ya que en ocasiones tendrá que ausentarse de su puesto para asistir a seminarios. Y recuerde: no es obligatorio desplazarse a Madrid, ya que Cataluña, Andalucía o Asturias también ofrecen propuestas interesantes. Si aun así ve difícil viajar, recuerde que actualmente existen varios centros que ofrecen reputados MBA online.

- Investigue y descarte. Ahora toca elegir. Quédese con cinco opciones. Busque información sobre ellas en Internet, compare las posiciones en rankings especializados, acuda a ferias o a las charlas informativas y reúnase con los orientadores de los centros. En algunos casos podrá incluso asistir a una sesión de clase de prueba. Y lo más importante: trate de buscar antiguos alumnos que le cuenten su experiencia.

- A tener en cuenta. Valore los puntos fuertes de sus cinco opciones. ¿En qué hay que fijarse? Germán Ferreiro, director del departamento de empleo universitario del ADEIT (Universidad de Valencia), recomienda estudiar la trayectoria del centro; la capacidad del mismo para actualizar y especializar los contenidos; el claustro, que debe estar bien equilibrado entre personal del ámbito universitario y profesionales en activo; una buena relación calidad / precio y las futuras herramientas de orientación laboral que ofrece. También son vitales las relaciones que mantienen con las empresas y la formación para emprendedores. Julián Trigo aconseja también decantarse por temarios que incluyan elementos de desarrollo de habilidades directivas (liderazgo, trabajo en equipo...).

- Piense en el mañana. Un máster de negocios suele ser una inversión importante. Debe poder amortizarse a medio-largo plazo. Además de los conocimientos, las redes sociales que realizará pueden ayudarle en el futuro, así que intente averiguar si encajará entre los perfiles que suelen acudir a ese centro. Infórmese también de la relación posterior que podrá mantener con las escuela y sus alumnos, como parte de una asociación de antiguos alumnos o si recibirá orientación laboral en el futuro. - ¿El prestigio importa? "Con toda la oferta que hay, es cierto que para las empresas que seleccionan personal es más fácil valorar a un candidato con un MBA si el centro es conocido. La reputación de la escuela importa, sobre todo para las empresas internacionales. Pero si la situación personal no permite acceder a una escuela conocida, debe asegurarse al menos de que se trate de un centro con trayectoria o respaldado por una universidad", recomienda Carlos Cabezón, director de Adecco Engineering & Technical.

- La hora de la verdad. Lo ideal es que consiga quedarse sólo con dos posibles opciones. Los procesos de selección suelen ser exigentes y largos, y muchos cuestan dinero que no recuperará si no es admitido. Es mejor realizar pocos, pero bien. "A la hora de rellenar la solicitud, hay que ser cuidadoso. Normalmente, se tiene que incluir una carta donde se explica por qué se considera un buen candidato para realizar el máster. Es vital poner mucha atención en ella y mostrar motivación. Ante muchas solicitudes de perfiles similares, la carta será apreciada por el comité de admisiones como un elemento diferenciador", subraya Gorina. ¿Y si no es escogido? "Averigue por qué, para saber si puede solucionar el problema de cara a la siguiente convocatoria. Si es por edad o falta de experiencia, podrá intentarlo más adelante", añade.

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