Un nou reality anomenat 'El Aprendiz ' posa a competir a candidats que volen convertir-se en homes de negocis d 'èxit. 'La Sexta ' i el publicista Lluís Bassat es llancen a l 'aventura del seu equivalent americà conduït per Donald Trump.

‘El aprendiz’, conducido por el publicista Lluis Bassat, ensaya en España la fórmula de un ‘Gran Hermano’ entre candidatos a directivos, liderada en EEUU por el millonario Donald Trump.

Un reality televisivo entre candidatos a convertirse en hombres de negocios de éxito. Esa es la idea que ha lanzado La Sexta junto al empresario publicitario Lluís Bassat en El Aprendiz, la edición española de The Apprentice, el programa que inició el magnate del ladrillo Donald Trump en Estados Unidos.

“El Aprendiz no va a ser una clase de Universidad”, adelanta Lluis Bassat en el blog del programa, en el que se anuncia el inicio en las próximas semanas. “No quiero sentar cátedra de nada. Lo haré a mi manera. Voy a intentar romper ese mito de que el empresario, por encima de todo, persigue beneficios”, añade el fundador de Bassat Ogilvy, que empezó vendiendo televisores. “La casa Marconi me ofreció un trabajo. Me dieron un cursillo de un día y me lanzaron a la calle a tocar timbres. A todo el mundo le interesaba la tele, hasta que les decía que valía 120.000 pesetas, el doble que un Seiscientos”, recuerda el ex candidato a presidir el FC Barcelona.

Su reto ahora es tutelar a jóvenes con formación, talento y creatividad, como ha hecho Alan Sugar, anfitrión de El Aprendiz en la BBC británica, hijo de un sastre y fundador de la compañía electrónica Amstrad, además de asesor del premier Gordon Brown.

Marcando distancias

Bassat marca distancias con sus homólogos anglosajones, especialmente con Trump, que posee desde marcas de camisas a agua mineral con su nombre en Estados Unidos, pasando por complejos hoteleros de lujo. El lema del programa de éste es: “No es nada personal, sólo negocios”, y tiene una sintonía de inicio en la que se ofrece un sueño de millones, coches de lujo y aviones para los 16 candidatos a ser el joven tiburón empresarial del año. Para Bassat, en cambio: “lo primero es la gente, luego los clientes y en tercer lugar, los accionistas”.

Hay quien duda de que el publicista, elegante en sus formas y afable y cercano en las distancias cortas, vaya a convertirse en un Risto Mejide como Alan Sugar, el presentador británico. “Su perfil hasta ahora ha sido muy distinto, es un maestro en seducir a los consumidores y tiene mucho que enseñar, pero seguirá siendo amable y conciliador”, adelanta uno de sus colaboradores en Bassat.

Pero la gran incógnita del programa es si interesará a la audiencia. “Nunca se había percibido tanto interés por la economía como con la actual crisis”, explica un empresario audiovisual competidor de MediaPro, accionista de La Sexta, “pero no es un formato fácil para España”. En Estados Unidos, la primera edición generó una audiencia media de 20 millones, mientras que la séptima, y última por ahora, ha bajado a 11. En Reino Unido, en los doce programas de la última edición, el promedio de espectadores fue de 8,4 millones (32% del share), un 60% mujeres. La edición de 2010 se ha cambiado para no coincidir con las elecciones gubernamentales.

Mostrar espíritu emprendedor, ambición, capacidad de trabajo y de comunicación y colaboración con los demás, asi como tener ideas novedosas –en medio de una de las peores coyunturas de la historia reciente del país, con una tasa de paro del 20% de la población–, será clave para el candidato vencedor (elegido entre más de 2.000 solicitudes recibidas por La Sexta).

Todo ello para conseguir un envidiado trabajo como ejecutivo, en un país con una relación amor-odio con la figura del empresario, y donde ser funcionario está entre las primeras opciones profesionales de los jóvenes. Por el contrario, a los que vayan fallando –traje chaqueta en ristre– se les despedirá sin miramientos (You’re fired!).

Un pionero en aguas televisivas

Nacido en Barcelona en 1941, Lluis Bassat fundó en 1975 la agencia de publicidad Bassat & Asociados, que más tarde pasaría a llamarse Bassat Ogilvy al ser participada por la multinacional Ogilvy & Mather. A pesar de su importancia como publicista, su fama entre el público se debe a su candidatura a las elecciones del Fútbol Club Barcelona, entre los años 2000 y 2003. Autor de obras como El libro rojo de las marcas (1999), es uno de los padres del sector en España. A él corresponden la creación y realización de las Ceremonias de Inauguración y Clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Inquieto y emprendedor, ha sido asesor de políticos como Jordi Pujol y Pasqual Maragall. Ahora cambia los logos y los anuncios por los contenidos televisivos. Le toca despedir y no ser despedido.

Un millonario metido a presentador

Donald Trump, el egócentrico magnate inmobiliario, inventó The Apprentice (’El Aprendiz’), de la mano del productor de televisión británico Mark Burnett. El concurso, que en Estados Unidos es retransmitido por la cadena de ámbito nacional NBC, cuenta con la participación de entre 16 y 18 concursantes que compiten durante un año, viviendo en la Torre Trump de la Quinta Avenida de Nueva York, para entrar a trabajar en el grupo de empresas Trump, con un salario inicial de 250.000 dólares. El reality, lanzado en 2004, va por la octava temporada.

Trump y la CNBC han creado varios programas a raíz de ‘El Aprendiz’ con distintas variaciones, como la introducción de famosos. El empresario aparece en pantalla, igual que dos de sus hijos, Donald e Ivanka Trump.

Un lord que despide como nadie

El domingo 7 de junio, 10,4 millones de británicos (un 44% de cuota de pantalla), se agolparon a las 10 de la noche frente al televisor. No jugaba la selección de fútbol ni era la final de Wimbledon. Alan Sugar, un millonario y cascarrabias convertido en presentador televisivo, decidía quien de las dos finalistas de The Apprentice iba a ganar la quinta edición. Yasmina, una emprendedora morena, espontánea y dicharachera, consiguió desbancar a la rubia Kate, preparada y un tanto estirada. Gran parte del éxito se debe a Sugar, fundador de Amstrad, que se muestra implacable a la hora de decir “You are fired!”. El premiado gana un puesto de trabajo en alguna empresa de Sugar con un sueldo inicial de 100.000 libras (115.000 euros). Más de 20.000 jóvenes se presentaron el año pasado al casting.

Acceso a El Aprendiz: http://www.elaprendiztv.com/

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