La reciente reforma laboral y la aplicación en España de un modelo similar al austriaco centraron unas interesantes conferencias-debate organizadas por la Asociación Hispano-Austriaca de Juristas (AHAUJ).

La reciente reforma laboral y la aplicación en España de un modelo similar al austriaco centraron unas interesantes conferencias-debate organizadas por la Asociación Hispano-Austriaca de Juristas (AHAUJ). La experiencia demuestra que este modelo ha supuesto un abaratamiento del despido en Austria a la vez que ha aumentado la movilidad laboral.

Para comprender mejor cómo funciona y la forma en que se puede aplicar en España el Fondo de Capitalización de indemnizaciones por despido, el embajador de Austria en España, Rudolf Lennkh, Ana de Timoteo, especialista en Derecho comparado del Departamento Jurídico de Porsche en Salzsburgo, o el delegado comercial de Austria en España, Robert Punkenhofer se dieron cita en unas conferencias organizadas por la AHAUJ en Madrid.

Los expertos austriacos explicaron que este sistema es obligatorio para todos sus trabajadores y autónomos y que el capital aportado es gestionado por Cajas que funcionan como fondos de inversión. Después de 3 años de contribuciones, el empleado puede cobrar lo acumulado en caso de despido, de resolución del contrato de común acuerdo, o de jubilación.

Pero, sin duda, uno de los puntos más polémicos tratados en las jornadas fue la forma de financiación de este Fondo. Mientras que en Austria, según explicó su embajador, "el Fondo se nutre con las aportaciones del empresario, que paga mensualmente un 1,53 % del sueldo mensual bruto de cada trabajador a una Caja de Previsión para empleados", en España todavía está por determinar quien asumirá el pago de esos fondos.

Las opciones

En palabras de Gabriel Vázquez, abogado laboralista y socio del Despacho Advocatia Abogados, "al no estar previsto que el Fondo se financie con el incremento de las aportaciones de las empresas a la Seguridad Social, las opciones que quedan son: modificar los porcentajes del resto de las cuotas de cotización o que sean los trabajadores los que asuman el pago de las aportaciones de las que se nutrirá el Fondo".

Tanto Gabriel Vázquez como los otros ponentes españoles, Francisco González de Lena, director del Gabinete del Presidente del Consejo Económico y Social, y Carlos Miralles, profesor de Derecho del Trabajo y abogado laboralista del Despacho Miralles, coincidieron en que la opción más previsible en España es la de cambiar los porcentajes de las cuotas para financiar el Fondo sin que suponga un coste adicional para las empresas.

Así funciona el modelo austriaco

Uno de los puntos que se recoge en la última reforma laboral está basado en una de las que el Gobierno austriaco introdujo en su país en 2003. El aquí llamado ‘modelo austriaco’ buscaba flexibilizar el mercado laboral y ofrecer un capital a largo plazo a todos los trabajadores.La principal característica es que cada empleado cuenta con un sistema de indemnización por despido que funciona como un fondo de ahorro.

En Austria, esta hucha se nutre con pequeñas aportaciones mensuales de las empresas en las que cada trabajador haya estado empleado –en concreto del salario del propio trabajador al que se le resta un 1,53%–. Lo más destacado es que si el trabajador cambia de compañía, no pierde este fondo.

En caso de que sea despedido tiene derecho inmediato a acceder a este dinero que serviría para compensar su despido, pero si deja su empleo de forma voluntaria sólo podrá acceder a él después de 5 años sin trabajo. Otra de las peculiaridades es que si al final de su vida laboral este fondo es positivo, la cantidad acumulada serviría para completar su pensión. Mientras que si produce el fallecimiento del trabajador el dinero pasa a sus herederos.

Otro caso a estudio: la jornada alemana

La reducción de la jornada laboral ha sido una de las opciones que también se está barajando para paliar la precaria situación del mercado de trabajo español. El ejemplo que se propone seguir es el alemán, el Kurzarbeit. La reducción temporal de la jornada se contempla en tres modalidades: por motivos coyunturales, estacionales o por una situación derivada de un ERE.

Este modelo alemán consiste en la reducción de la jornada laboral en una proporción variable y con la misma reducción proporcional del salario. De esta forma la empresa únicamente retribuye al trabajador por las horas realizadas, mientras que las no trabajadas son retribuidas por el Estado (Agencia Federal de Empleo, en el caso alemán).

En concreto, en este país el Estado cubre el 60% de lo que dejan de recibir los afectados por las horas no trabajadas (un 67% si tienen hijos). Asimismo, los afectados mantienen su afiliación a todos los seguros sociales sin que consuman su derecho a la prestación por desempleo. En cuanto a la cotización a la Seguridad Social se divide a partes iguales entre el empresario y el Estado, pero si el empresario ofrece formación a los trabajadores el porcentaje que asume es del 100%.

Acceso a AHAUJ: http://www.ahauj-oesjv.eu/

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.