Milers de treballadors públics es destinaran al treball remot si les retallades pressupostàries que planeja el govern britànic es duen a terme. La idea d 'implantar el teletreball per a molts d 'aquests treballadors no està resultant molt popular.

Una encuesta entre los 85 cuerpos públicos del Reino Unido indica que el trabajo que los funcionarios consideran que se llevan a casa actualmente, varía entre sólo un 1 y un 13% del total.

A pesar de estos datos, el gobierno ve en la flexibilidad, en el trabajo desde casa y en el mejor uso de las nuevas tecnologías, una parte esencial del recorte de gastos. No es que, precisamente, haya falta de demanda por el cambio. Algunas organizaciones afirman que no han sido capaces de hacer frente al gran número de trabajadores que quieren optar al teletrabajo en el último año.

Mientras los acuerdos de trabajo flexible se han definido de manera formal, la mayor parte de los empleados han trabajado desde casa sólo de manera ocasional. Otro problema ha sido la falta de coordinación entre proyectos de trabajo flexible. El gobierno ha constatado que, desde el año 2000, la adopción de la flexibilidad laboral en los órganos del gobierno es más lenta de lo que se había previsto.

Las principales barreras para el cambio han sido los directivos y los empleados que temen una pérdida de control, particularmente del entorno de trabajo físico. Muchos jefes directamente no saben como gestionar el teletrabajo.

Actualmente, la infraestructura para las diversas formas de flexibilidad y teletrabajo está, en su mayor parte, preparada. La dificultad está en la dirección general y RH, atrincherados en sus percepciones, temerosos de lo desconocido. Gestionar el cambio y educar en el mismo tanto a directivos como a trabajadores, hará que todas las partes puedan participar de un proceso efectivo.

Los 39 departamentos que conforman el Whitehall (centro administrativo del gobierno británico) son lentos y sobredimensionados. A menudo los organismos más pequeños se mueven más rápido. El cambio es posible, sólo hace falta que los jefes estén motivados.

Muchas personas encuentran difícil trabajar desde casa y creen que salen perdiendo estando fuera del lugar de trabajo. Se necesita un director razonable para poder tratar este asunto.

Los sindicatos del sector público apoyan el trabajo flexible como concepto, pero también expresan su preocupación porque el proceso no se está gestionando todo lo bien que se podría. Dónde se encuentran resistencias puede ser porque no se ha explicado el cambio de manera correcta.

Es vital, por lo tanto, que las organizaciones den el apoyo adecuado, tanto financieramente (pagando la línea de teléfono, las conexiones a Internet o seguros extra, entre otras cosas) como en la gestión. Todo para asegurar que los trabajadores no se sientan aislados o dejados de lado con el cambio.

Acceso a la noticia: http://www.personneltoday.com/Articles/2005/04/12/29211/Measuring+employee+motivation.htm

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