El mal funcionamiento de los sistemas informáticos provoca situaciones de estrés en los empleados y hace bajar su productividad. Además, trae como consecuencia que las empresas tengan costes por la disminución del rendimiento de los trabajadores.

Además, trae como consecuencia que las empresas tengan costes no solo por los fallos si no por la disminución del rendimiento de los trabajadores, según ha alertado hoy la consultora de sistemas de información BCN Binary.

Que el ratón desaparezca de la pantalla, que el correo no se descargue, que las páginas web no se carguen correctamente, que no se pueda acceder al servidor o que, simplemente, nuestro ordenador se quede bloqueado con un mensaje de error en la pantalla, son algunas de las "molestias" con las que nos podemos encontrar en el día a día del trabajo.

Sin embargo, si este tipo de fallos son repetitivos y se extienden en el tiempo, pueden ocasionar en el trabajador lo que se ha llamado el estrés informático, un tipo de estrés provocado por el mal funcionamiento de los sistemas informáticos y que puede provocar en el empleado nerviosismo y falta de motivación.

Sobre este fenómeno, el director general de BCN Binary, Francisco Rodríguez, ha afirmado: "Las empresas no son conscientes de que es primordial disponer de un mantenimiento adecuado de sus sistemas informáticos, ya que los fallos no solo suponen un aumento de los costes sino que provocan un mal ambiente en el trabajo, los empleados se queman, y esto hace que baje su productividad".

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