Unos 3.000 alumnos de FP se entrenan para poder entrar en el mercado laboral. Equipo, competencias, aptitudes, liderazgo, motivación, selección. Son algunas de las palabras que se pronunciaron en el parque del Fòrum. Pero la que más: trabajo.

Equipo, competencias, aptitudes, liderazgo, motivación, selección. Son algunas de las palabras que ayer se pronunciaron reiteradamente en el parque del Fòrum. Pero la que más: trabajo. Porque es lo que persigue la mayoría de los 2.760 alumnos de último ciclo de 25 centros de Formación Profesional de Barcelona que participaron en unos talleres guiados por docentes y profesionales de recursos humanos. El fin: entrenarles para encontrar una salida laboral.

Para ello, a los jóvenes, organizados en grupos, se les explicó los valores que requieren las empresas a la hora de hacer nuevos contratos, se les invitó a dialogar, a escuchar, a resolver conflictos y a reflexionar sobre sus objetivos. El de Zoraida Martínez, una joven de 26 años estudiante de Documentación Sanitaria, es "seguir con otros estudios, pero encontrar un trabajo de lo que estoy haciendo ahora".

Ella se ha tomado la FP como un paso puente para poder obtener ingresos antes de estudiar Magisterio Musical. Pero no todos confían en formar parte del mundo laboral en cuanto acaben el ciclo. Pablo Calvo, de 21 años, matriculado en Sistema de Telecomunicaciones e Informática, no se siente preparado. "Pensaba que aprendería más. No sé si seguiré estudiando o trabajaré", reconoció.

El valor de los títulos

A pocos metros del grupo de Pablo y Zoraida, Marc de Eguia, de 27 años, aplaudía la FP. Hace unos años que trabaja de informático. Pero no estudió. Lo hace ahora. "Por el título. Yo veo a universitarios que cobran tres veces más que yo y encima te van preguntando cosas porque no tienen ni idea", contó. En cuanto acabe la FP, irá a la universidad. "Ahora ya sé trabajar. Lo haré para tener más pasta", dijo sin tapujos.

La informática es, precisamente, uno de los ciclos más demandados. Pero aviso para navegantes. Acabará perdiendo fuelle por la saturación. Lo explicó David Molins, profesor. Y dio pistas. Las que más salidas tiene son los ciclos formativos de Químicas y Alimentaria. "Son valores en alza. Muchos alumnos, cuando hacen las prácticas, ya se quedan en las empresas", anunció. Y rompió una lanza a favor de la FP: "Un estudiante de FP está más capacitado dentro de su nivel de conocimientos que un universitario". Algo en lo que coincidió Marina Pujol, estudiante de Comercio y Turismo de 19 años, que alabó esta jornada que por primer año ha organizado el Consell de la Formació Professional de Barcelona. "Con la Formación Profesional tenemos más salidas", señaló la joven.

Los talleres, que concluyeron a las cinco de la tarde, serán evaluados y formarán parte del currículo de los jóvenes. Como también fue evaluada por Joan Clos la labor de Marina Subirats al frente de Educación. Ambos acudieron por la mañana al Fòrum en el que fue el último acto de la concejala. El alcalde le puso buena nota y, como la jornada iba de la FP, destacó: "Marina Subirats siempre ha insistido en hacer un mayor esfuerzo para impulsar la Formación Profesional". No sin emoción, la concejala cerraba "una etapa de la vida que ha sido un gran honor".

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