Un nou estudi nord-americà afirma que els companys de feina que són al mateix temps amics es tornen més productius. No obstant, aquest efecte es pot tornar en contra quan els amics estan separats en diferents àrees de treball.

Que haya dos buenos amigos en el mismo departamento del trabajo a menudo hace que sean mejores trabajadores. Pero que haya amigos que trabajan en diferentes áreas de la misma empresa puede tener un efecto negativo sobre la productividad, según un nuevo estudio sobre las amistades en el ámbito laboral.

La investigación que revela la conexión entre amistad y productividad fue iniciada por Jessica Methot cuando trabajaba en su Doctorado en Management por la University of Florida. Afirma que comenzó a investigar el tema después de ver que compañeros de trabajo en sus propias empresas se hacían amigos.

“Mi marido y yo teníamos unos cuantos restaurantes y empezamos a ver que nuestros empleados desarrollaban amistad entre ellos; de ahí es de dónde surgió [la búsqueda de su posible relación con la productividad]. Otros estudios sobre el tema realizados hasta el momento ofrecían, en el mejor de los casos, una imagen confusa sobre dicha vinculación,” afirma.

“Algunos estudios decían [que trabajar con amigos] era estupendo, pero otros concluían ‘No mezcles la amistad con el trabajo. Quería investigar los mecanismos subyacentes [entre amistad y productividad] en términos de desempeño.”

Uno de esos informes previos sobre el tema –Work Watch, una encuesta reciente de Randstad realizada entre 1.017 empleados adultos- concluye que casi 7 de cada 10 (el 69%) encuestados afirman que el mayor beneficio de las amistades en el puesto de trabajo es el incremento del trabajo en equipo, mientras que el 50% afirma que es el incremento del conocimiento compartido y de la comunicación abierta. Por lo que se refiere a la productividad y/o rendimiento, no obstante, sólo el 30% de los encuestados aprecia un incremento a causa de la amistad.

Methot afirma que inicialmente le “sorprendieron” los hallazgos de su propio estudio sobre dicha vinculación, aunque reflexionando, tenían sentido “porqué si te haces amigo o generas una relación que puede ayudarte a hacer tu trabajo, resulta muy bueno para el desempeño. Además es mucho más probable que las personas confíen en la información que reciben de amigos. Muchos no quieren pasar vergüenza ni mostrar que no saben algo preguntándole a un extraño y, en cambio, no les importa consultárselo a un amigo.”

Pero, advierte, la amistad no siempre es algo bueno. “Aunque las investigaciones previas han sugerido que las amistades en el trabajo son positivas porque aumentan la motivación, nos encontramos también con algunos problemas,” afirma. “Cuando la amistad atañe a alguien que trabaja en un departamento diferente o realiza otro tipo de tareas y no puede ayudarte en el trabajo, entonces se convierte más bien en una distracción.”

Methot encuestó a 182 empleados en nueve empresas del sector servicios. Eligió este sector y no otro a causa de la naturaleza interdependiente del trabajo que se realiza en el retail o en los restaurantes, explica. Tres de las empresas estudiadas fueron tiendas de ropa que vendían a público masculino y femenino, y las otras seis restaurantes. De ellas, la empresa más pequeña tenía 7 trabajadores y la más grande 60.

Para el estudio, Methot listó los nombres todos los trabajadores de cada empresa, y cada empleado debía repasar la lista y decir de cada miembro si tenía una relación laboral, si era amigo, si sentía que podía confiar en esa persona y si se veían fuera de la oficina.

Las “imágenes” resultantes fruto de las encuestas proporcionaron una representación de las redes relacionales que Methot afirma pueden ser muy beneficiosas para las empresas, teniendo en cuenta especialmente las limitaciones de la economía actual. “Con la mala situación económica, muchos managers tienen menos tiempo para dedicar a sus empleados. Y estas relaciones que pueden desarrollarse entre compañeros pueden ser útiles cuando los directivos no pueden dedicarles más tiempo.”

Rom Brafman, Psicólogo y autor del libro Clic: The Magic of Instant Connections (“Clic: La magia de las conexiones inmediatas”), afirma que una “fuerza social gravitacional” empuja a las personas a pasar tiempo con sus amigos y en vez de luchar contra esa fuerza, los líderes de RH harían bien en aprovecharla al máximo. “Los directivos deberían intentar poner amigos en un mismo equipo. Y en los casos en los que las especializaciones de los amigos impida que trabajen juntos, intentar encontrar un proyecto interdepartamental en el que puedan colaborar, especialmente si es uno que requiere creatividad y pensamiento innovador.”

“Esto es porque, cuando estamos entre amigos, somos más propensos a permitirnos los intercambios de energías unos con otros y estamos abiertos a nuevas posibilidades.”

Tener una red relacional fuerte puede ayudar a la empresa cuando llegan épocas de llenar puestos vacantes, añade Methot. “Las referencias y recomendaciones de empleados son una manera muy común y barata de que las empresas seleccionen personas, ya que no se tiene que pasar por un proceso completo de reclutamiento,” afirma.

Pero los expertos también advierten de que demasiada confianza sobre las referencias y recomendaciones de los empleados puede ser peligrosa. “Acortar el proceso de selección implica que la opinión de los empleados actuales sobre las capacidades y competencias de las personas recomendadas resulte más válida que un proceso de selección formal de la organización,” afirma Thomas Stone, Profesor de gestión de recursos humanos de la Oklahoma State University en Stillwater. “Adicionalmente, una prueba de personalidad validada correctamente ayudará a realizar una criba” de aquellos que no se adecuen al puesto de trabajo específico aunque hayan sido recomendados.

Methot dice que la amistad en el trabajo es algo que debería fomentarse por parte de los líderes de RH, pero solo hasta cierto punto. “Dado que estas relaciones pueden ser de gran utilidad, tiene sentido tratar de construirlas en el trabajo, aunque también lo podemos ver como un reto en conciliación entre trabajo y vida privada en tanto que se difumina el límite entre oficina y hogar,” puntualiza.

Por ejemplo, más de un tercio (37%) de los encuestados en el estudio antes mencionado de Randstad considera que es “inteligente mantener la vida personal y profesional separadas.”

Finalmente, Phillip Wilson, Presidente del Instituto de Relaciones Laborales en Broken Arrow, Oklahoma, afirma que, aunque las amistades en el trabajo pueden ser buenas, no son una razón fundamental para la productividad laboral. “Recuerda que las personas cuando dejan su trabajo abandonan a sus jefes, no a los compañeros ni a las empresas. La clave número uno para tener un lugar de trabajo productivo y positivo es la calidad de los líderes de equipo,” afirma. “Equivócate en eso y un equipo entero de mejores amigos no conseguirá nada. En cambio, un buen líder puede llevar a un equipo de personas que no se gustan entre ellas a lograr grandes cosas.”

Acceso a la noticia: http://www.hreonline.com/HRE/story.jsp?storyId=415450007

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