Las empresas españolas no son muy activas en la contratación de personas discapacitadas, mientras que éstas deberían formarse mejor y no buscar sólo empleos protegidos.

El análisis de los datos da muestras de que sigue siendo muy complicado para los discapacitados encontrar un empleo en una empresa ordinaria, es decir, que sea un centro especial de empleo. A pesar de ello, muchas personas con discapacidad continúan con su particular cruzada para encontrar un empleo en las compañías ordinarias. Es el caso de Belén, que trabaja en el departamento comercial de un centro especial de empleo desde hace siete años donde, confiesa, se siente profesionalmente estancada.

La acondroplasia (enanismo) que padece es, asegura, "una barrera para incorporarme a una empresa ordinaria. Me gustaría cambiar de empleo y lo cierto es que lo busco activamente enviando currículums. Me han hecho algunas entrevistas pero me dicen que ya me llamarán y nunca lo hacen. Creo que mi imagen influye en gran medida en su decisión".

Carlos tiene una lesión medular producida por un accidente de tráfico. Es titulado en Ciencias Empresariales y actualmente está en el paro. Ha trabajado como técnico de empleo en una asociación de discapacitados y acaba de finalizar su contrato en el Ayuntamiento de Majadahonda (Madrid) como agente de empleo y desarrollo local, un puesto subvencionado por la Comunidad de Madrid, que sólo tiene una vigencia de cuatro años. Busca trabajo a través del Instituto Nacional de Empleo (INEM).

Cree que el problema es de doble sentido: "Las empresas no se niegan a contratar discapacitados, más bien tienen un cierto desconocimiento. El Gobierno no sólo debe informarles de que tienen que cumplir la Ley -ni siquiera la Administración la cumple- sino también de las medidas que les pueden interesar y de las subvenciones disponibles". Por otra parte, "hay muy poca formación entre los discapacitados. Buscan con demasiado ahínco las ofertas de empleo protegido (las de los centros especiales de empleo). Bajo mi punto de vista, deberían tomar conciencia de que tenemos que competir con los no discapacitados, presentarnos a entrevistas y no desperdiciar oportunidades".

Mientras tanto, desafortunadamente, la mayoría de las empresas españolas se limita a cumplir o ni siquiera llega al dos por ciento de empleados con discapacidad en sus plantillas, de acuerdo con lo exigido por la Ley de Integración Social de Minusválidos (Lismi). Son muy pocas las organizaciones que superan la cuota y cuentan con políticas activas de contratación de este colectivo.

Es el caso del Grupo Siro, DKV Seguros, Ibermutuamur, Ford España y Renfe mediante la creación de fundaciones propias, centros especiales de empleo y enclaves laborales. Algunas son especialmente activas, como MRW, que lleva a cabo lo que se denomina discriminación positiva: “Siempre que tenemos alguna vacante, lo comunicamos internamente y, si no se cubre, nuestro siguiente objetivo son los discapacitados”, explica Silvia Vílchez, directora de relaciones corporativas de la compañía.

"Tenemos un convenio de colaboración con Fundosa -la división empresarial creada por la Fundación ONCE en 1989 con el objetivo de generar y gestionar empleo para personas con discapacidad-. Les informamos de los perfiles que necesitamos y ellos nos envían los candidatos". MRW tiene un catorce por ciento de personas con discapacidad en sus servicios generales, un diez por ciento en empresas propias y un dos por ciento en franquicias.

En Lilly, la compañía farmacéutica, también cuentan en su plantilla con personas con cualquier tipo de minusvalía. "Colaboramos con el centro especial de empleo Sermes, que nos facilita candidatos para trabajar en el departamento de ensayos clínicos, en el centro de recuperación de datos y también en la fábrica", explica Otilia Díaz, responsable de selección de la compañía. Lilly también tiene un acuerdo con Fundosa para cubrir puestos en sus servicios generales. En total, esta firma emplea a cuarenta discapacitados.


Escasa formación y alto nivel de paro

Según el proyecto Equal Aldebarán financiado por la Unión Europea y la Comunidad de Madrid, la situación laboral y la formación de las personas con discapacidad hablan por sí solas.

  • El nivel de estudios acabados es bajo y más de la mitad cuenta únicamente con estudios primarios o son analfabetos.
  • Poco más de un décimo del total de discapacitados ocupados se beneficia de alguna medida de fomento del empleo dirigida al colectivo.
  • La pirámide profesional de los ocupados está sobrecargada, comparada con el perfil profesional de los que no sufren discapacidad, en las categorías más bajas.
  • La mayoría es asalariada y la tasa de temporalidad es de un treinta y dos por ciento; el noventa por ciento trabaja a tiempo completo.
  • Entre la población discapacitada desempleada predomina de forma abrumadora el paro de larga duración.


    Portales de empleo y webs corporativas poco asequibles

    Ni las páginas web de las empresas del Ibex 35 ni los cinco principales portales de empleo de nuestro país cumplen los criterios de accesibilidad para discapacitados, según Adesis Netlife, una firma de servicios especializada en asesoramiento y desarrollo de estrategias online.

    En los estudios realizados se subraya el largo camino que aún le queda por recorrer a las compañías cotizadas para que la información de sus webs esté al alcance de las personas con discapacidad de una forma ágil y rápida. A pesar de que todas disponen de un sitio, sólo doce de las treinta y cinco entidades cumplen con los requisitos de accesibilidad y optimización mínimos. Entre las más preocupadas o con un proyecto web más accesible destacan Ferrovial, Inditex y ACS mientras que Metrovacesa, Altadis y Gamesa reciben un suspenso en casi todos los parámetros establecidos en el análisis.

    De los cinco portales de empleo analizados -Infojobs, Monster, Infoempleo, Trabajos y Laboris- ninguno llega al aprobado en más del cincuenta por ciento de las variables estudiadas: contenidos alternativos a las imágenes, uso semántico de los colores, tablas de datos, uso de frames, scripts, navegación sin JavaScript y accesibilidad de los formularios, entre otros.

    Manuel Lavín, director de consultoría e-business de Adesis Netlife, afirma que se "pone de manifiesto la necesidad de prestar un mejor servicio que permita eliminar las barreras a los discapacitados en su costosa búsqueda de empleo. Además, es importante que las empresas descubran las ventajas de contar con páginas accesibles, porque les reportará beneficios añadidos como una mejor indexación en los motores de búsqueda, generar más tráfico y unos tiempos de descarga más rápidos que mejoran la experiencia y el reconocimiento de los usuarios".

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