Les iniciatives d 'alguns bancs i caixes reobren el debat sobre l 'obertura de les sucursals a la tarda. La negociació dels convenis del sector comença aquest mes i les pretensions dels sindicats passen per demandar una reducció de jornada.

Viernes por la tarde. La Gran Vía madrileña, una arteria comercial de la capital, está repleta de gente. La mayoría de los comercios abren sus puertas: tiendas de ropa, librerías, agencias de viaje hasta una clínica dental que atiende pacientes todo el día. Sólo las más de 20 oficinas bancarias están cerradas. Una imagen habitual en las ciudades españolas que podría cambiar pronto. Francisco González, presidente del BBVA, segundo banco español, piensa que la situación es "inviable" y que con el horario actual es difícil que sean rentables las oficinas. Lo mismo opina Ángel Ron, el máximo dirigente del Banco Popular: "Todo ha cambiado en la sociedad menos los horarios de banca", dijo recientemente. Estas declaraciones son la prueba de que los banqueros quieren exprimir uno de sus grandes activos, las extensas redes de oficinas.

Pero esta intención choca frontalmente con las pretensiones de los sindicatos, que ante la próxima negociación de los convenios colectivos de banca, cajas de ahorro y cooperativas de crédito, demandarán la reducción de las jornadas. "Es perfectamente posible dar el mismo servicio que damos ahora cerrando los sábados", declara Joaquín Campo, secretario de organización de Banca de Comisiones Obreras.

Mucho más contundente se muestra Ángel Campabadal, el secretario sectorial de ahorro de UGT, quien afirma sorprendido ante las declaraciones de los jerarcas financieros: "Sería como si los sindicatos declararan una huelga antes de sentarse a negociar".

En UGT se sorprenden de que los responsables bancarios "hablen de la rentabilidad" de las oficinas con los beneficios que obtienen. Las cinco grandes entidades financieras españolas (Santander, BBVA, La Caixa, Banco Popular y Cajamadrid) ganaron 17.416 millones en 2006, un 31,5% más que el año anterior.

Los sindicatos temen que las "necesidades" de apertura de oficinas, de las que hablan los banqueros, sean un instrumento de competencia entre entidades y y tengan como damnificados a los trabajadores y sus actuales jornadas laborales. "Las entidades deben competir en productos y otros terrenos", apunta Campabadal.

Pero esta actitud no arredra a los directivos de la banca. El Popular confiesa que ya ha comenzado a elaborar una propuesta. En una reunión mantenida en enero con el comité de empresa para hablar de las retribuciones variables, se informó a los representantes sindicales de que la entidad estudia un plan de apertura por la tarde de oficinas de centros y calles comerciales. Si bien reconoce que todavía no han trasladado nada concreto a la otra parte, como indican los sindicatos.

Esta misma semana era Caixa Galicia la que anunciaba un plan de apertura de oficinas por la tarde que comenzaría por A Coruña y Vigo. Su director general, José Luis Méndez, señaló que pronto trasladarían una propuesta a los sindicatos. En cambio, La Caixa, no prepara nada similar, pero no lo descarta que en algunas oficinas singulares se pueda dar servicio con horarios especiales.

La negociación de los tres convenios colectivos, que afectan a más de 250.000 trabajadores, comenzará a finales de mes. La regulación actual establece una jornada entre ocho de la mañana a tres de la tarde de lunes a viernes y la mañana del sábado en otoño e invierno para el caso de la banca; o el mismo horario de mañana y la tarde de los jueves entre octubre y abril para las cajas de ahorros.

Los sindicatos prevén una negociación "larga y difícil". Por el contrario, la Asociación Española de Banca, la patronal del sector espera "un acuerdo rápido y muy centrado en temas económicos y salariales". Un apartado en el que coinciden con los representantes de los trabajadores que señalan a las retribuciones, la participación en beneficios, la carrera profesional, la conciliación o la igualdad como aspectos prioritarios sobre los que hablar.

Pese a las declaraciones de algunos de los máximos directivos de la banca, la patronal no espera que los horarios de apertura entren en las negociaciones del convenio colectivo. "Es algo muy específico de las necesidades de cada entidad". Su objetivo es "un acuerdo amplio para que cada banco pueda hacer lo que considere oportuno de acuerdo con sus necesidades y en sus negociaciones internas".

Y aquí comienza a asomar el tradicional pragmatismo de los sindicatos de bancos y cajas de ahorro. Joaquín Campo, de CC OO, espera que de horarios sólo "se hable en el marco de las empresas". Entonces dependerá de la plantilla y el dinero. "Si [las propuestas] se dotan de más recursos sería otra cosa", declara Ángel Campabadal, de UGT.

En medio de toda la discusión se sitúan los consumidores. El presidente de la Asociación de usuarios de bancos, cajas y seguros, Manuel Pardos, opina que los actuales horarios "son muy restrictivos" y defiende unos "más amplios y con mayores servicios". Pero apostilla que "los derechos de los consumidores no deben colisionar con los de los trabajadores".

Pero no todos los bancos quieren mover el statu quo. El Santander, propietario de la tercera red española de oficinas, está cómodo con la regulación actual. En la entidad cántabra indican que ellos ya tienen oficinas abiertas por las tardes en los centros comerciales y universidades. También el Banco Sabadell se ha adaptado a los acuerdos actuales, si bien no renunciaría a algún cambio que les permita mayor flexibilidad horaria. El director general adjunto de la entidad catalana, Juan-Cruz Alcalde, declara que les gustaría poder abrir más horas sus oficinas, pero no cree que los sindicatos acepten. Alcalde cifra en 80 u 85 las sucursales que mantienen abiertas al público hasta las cinco de la tarde.

Los horarios españoles son distintos a los del resto de países del entorno. En Deutsche Bank desde 1998 trabajan de ocho de la mañana a cinco de la tarde, descansando una hora para almorzar, en invierno. Aunque en verano vuelven al horario habitual.

Otra entidad extranjera, el Barclays Bank, permanece abierto, de octubre a mayo, entre las nueve de la mañana y las seis de la tarde de lunes a jueves, y los viernes vuelve al horario del sector. Una modificación que concierne a uno de cada dos trabajadores.

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