La directora del Instituto de la Mujer, Rosa Peris, ha pres el cas de Miss Cantàbria, a la qual l 'organització va retirar el títol després de saber la seva condició de mare, per il·lustrar la situació de discriminació que viuen milers de dones a Espanya.

"La maternidad no puede ser entendida como una tara en las mujeres". La directora del Instituto de la Mujer, Rosa Peris, tomó ayer como ejemplo el caso de Miss Cantabria, a la que la organización del certamen retiró el título tras conocer su condición de madre, para ilustrar la situación de discriminación que viven miles de mujeres en España por el simple hecho de ser madres.

Peris se lamentó de que "por desgracia, la maternidad continúe siendo un lastre para la mujer en el mundo laboral" y afirmó el principio defendido por el Gobierno de que el deseo de ser madre de una mujer no impida que las mujeres se desarrollen profesionalmente.

En este sentido, la secretaria general de Políticas de Igualdad del Ministerio de Trabajo, Soledad Murillo, aseguró ayer que la inminente Ley de Igualdad, que será aprobada con toda seguridad a principios del próximo mes de marzo, prohibirá expresamente la discriminación por motivos de maternidad.

Brecha salarial

Cómo puede influir esta norma legal sobre la situación real de la mujer en el mercado de trabajo está por ver. En realidad, hay más indicios que certezas sobre la existencia de tal discriminación. O, en otras palabras, hay más estudios científicos que sentencias judiciales.

La Muestra Continua de Vidas Laborales, presentada ayer por el Ministerio de Trabajo, ha venido a añadir nuevos ingredientes al candente debate sobre la discriminación laboral a la mujer por razón de su maternidad.

Los datos recabados por la Seguridad Social revelan que la brecha salarial entre hombres y mujeres se consolida en las inmediaciones de la treintena, es decir, en el periodo en el que la mayoría de las mujeres toman la decisión de ser madres.

Congelación de los salarios

Hasta los 28-30 años la base media diaria de cotización (referente salarial que utiliza la Seguridad Social) de hombres y mujeres es muy similar, si acaso levemente superior para los hombres. Sin embargo, entre los 30 y los 40 años esta brecha salarial se amplía significativamente y no deja de aumentar hasta la edad de jubilación. De hecho, entre los 30 y los 50 años, mientras la cotización diaria de los hombres aumenta 15 euros (de los 30 a los 45 euros), la de las mujeres apenas avanza la mitad (de los 29 a los 36 euros, aproximadamente).

Rafael Frutos, técnico de la Agencia Tributaria y uno de los autores del estudio, señala que "intuitivamente" las conclusiones del estudio hacen pensar en la influencia de la maternidad en la congelación de los salarios de las mujeres, que se produce, además, en el momento en que los salarios de los hombres experimentan su mayor crecimiento, el punto de inflexión de la promoción laboral.

¿Formación para reducir la brecha salarial?

El estudio también pone de manifiesto que la incorporación al mercado laboral de mujeres con un nivel de formación más elevado tampoco ha servido para reducir significativamente la brecha salarial entre géneros. El gran salto de la mujer en materia salarial se produjo entre las nacidas en la década de los 40 y las nacidas en los 50, a partir de los 60 la diferencia retributiva apenas se ha recortado.

¿Cual es la razón de este estancamiento? Según Rafael Frutos, se debe a que aunque ahora las mujeres poseen una formación más cualificada el segmento donde mayor se ha percibido su incorporación al mercado laboral es el de los empleos de baja cualificación y, por tanto, de bajo rango salarial.

Acceso a página web del Instituto de la Mujer: http://www.mtas.es/mujer

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