Una encuesta del Instituto de la Mujer revela que el 42% de los empresarios opina que "los problemas familiares limitan el rendimiento del colectivo femenino". La tradición y un sueldo más bajo hacen que ellas renuncien antes al empleo.

Las mujeres copan en torno al 95% de las excedencias, reducciones de jornada y bajas laborales por razones familiares. Con este porcentaje, es difícil romper el mito de que contratar a una mujer es menos rentable porque en algún momento dejará en segundo plano el trabajo para priorizar el cuidado de sus hijos, según los expertos. De hecho, una encuesta del Instituto de la Mujer revela que el 42% de los empresarios opinan que «los problemas familiares limitan el rendimiento del colectivo femenino». No obstante, otras encuestas demuestran que el absentismo y la falta de puntualidad son más elevados entre los hombres.

La aprobación de la ley para promover la conciliación de la vida laboral y familiar, hace más de 11 años, así como el Plan Concilia, en vigor desde el 2006, tenían como objetivo el aumento de la participación masculina en el trabajo doméstico. Sin embargo, las estadísticas laborales demuestran que este incremento es muy lento y aún está muy lejos de los niveles deseables. El número de excedencias solicitadas por las madres frente a los padres, por ejemplo, apenas ha caído un par de puntos en ocho años. Mientras en el 2000 el 96% de estos permisos fueron demandados por mujeres, en el 2008 el porcentaje se situó en el 94%.

REDUCCIONES DE JORNADA / En cuanto a las reducciones de jornada, la evolución es similar: el colectivo femenino protagonizó un 98% de las solicitudes por cuidado de niños o adultos en el 2005, frente al 96,5% en el primer trimestre de este año.

Otro tanto ocurre con los permisos laborales tras el parto. De hecho, pocos hombres saben que, además de los 15 días por paternidad, pueden compartir la baja de maternidad. El año pasado, el 98% de los permisos de maternidad fueron disfrutados íntegramente por la madre.

Hay dos variables que explican, a juicio de los expertos, esta discriminación. Por un lado, las mujeres se han encargado tradicionalmente del cuidado de la familia y por otro, ellas son el eslabón débil del mercado laboral. Varios estudios afirman que cobran hasta un 27% menos, lo que hace que «las parejas opten por que sean ellas quienes dejen el trabajo para causar menos perjuicios a la familia», dice la secretaria de Igualdad de UGT, Almudena Fontecha.

Nuria Chinchilla, experta en conciliación del IESE, habla del «techo de cemento» que se autoimponen muchas mujeres: abandonan el empleo porque se niegan a seguir las interminables jornadas laborales que hay en muchas empresas.

Acceso a Instituto de la Mujer: http://www.inmujer.migualdad.es/mujer/mujeres/index.html

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.