José Luis Trechera, autor de 'La sabiduría de la tortuga ': "En una sociedad abocada a las prisas, el Movimiento Slow recomienda ir más despacio, de saber aplicar nuestro talento a todo lo que hacemos, como la tortuga, sin prisa pero sin pausa."

"Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad que olvidamos lo único importante: vivir" (R. Stevenson).

Cada día nos parecemos más al personaje del conejo de Alicia en el país de las maravillas, que se quejaba de no tener tiempo. Observar la rutina de una ciudad, es percatarse de cómo las calles son un enjambre de personas que precipitadamente van hacia algún destino. Muchos desearían que el día tuviera el doble de horas o la posibilidad de no dormir, ya que supone una "pérdida de tiempo". El tiempo ha pasado a ser un recurso escaso, time is money.

Se vive en una obsesiva carrera contra el reloj. Ante tal presión el organismo "protesta" y se "rebela". El cuerpo es muy "chivato" y actúa como "caja de resonancia". Oír hablar de estrés, depresión o trastornos de ansiedad, resulta tan normal como dialogar sobre el clima o el fútbol. La "máquina de la prisa" propicia que vivamos al "borde de la extenuación".

No sólo hay que hacer del trabajo un absoluto, sino que además hay que estar disponible las 24 horas del día y realizarlo lo más rápidamente posible, sin atender muchas veces a la misma profesionalidad. La realidad demuestra que quizá no sabemos a dónde vamos pero que sí avanzamos a pasos agigantados.

Al mundo de hoy le pasa lo que se solía afirmar del regente de un determinado rey, que tenía todos los talentos menos el talento para usar de ellos. Se vislumbra una "revolución copernicana" que devuelva al ser humano todo su valor y lo ponga en el centro del universo.

De ahí que distintos colectivos, alrededor del Movimiento Slow, hayan bautizado el día 19 de Febrero como Día Mundial de la Lentitud. Con el objetivo de "respetar los tiempos biológicos y naturales" realizan gestos simbólicos que sensibilicen sobre las consecuencias de nuestros estilos de vida.

Lo que se pretende no es potenciar la "lentitud" sin más, sino aprender a "desacelerar" para ofrecer alternativas apropiadas. En nuestro contexto la tortuga se asocia a la idea de ser lento, sinónimo de torpe e inútil. Por contra, para muchas culturas es un animal espiritual, símbolo de longevidad y sabiduría.

Moverse con lentitud no significa pensar o vivir con apatía. Lo fundamental es hacer buen uso de esa lentitud. Quizá lo básico no es ser "tan lento", sino actuar con "talento". He ahí la sabiduría de la tortuga: sin prisa pero sin pausa.

Acceso a más información sobre el Movimiento Slow en la Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_slow

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