Realidad virtual aplicada a la formación de empleados. Un futuro que se acerca a toda velocidad. Y que permitirá tener en la pantalla escenarios y situaciones similares a las reales, en las que aprender a no equivocarse.

Los videojuegos se preparan para revolucionar el 'e-learning ' para empleados.

Tranquilos. Estamos en el mundo tridimensional (3D) del ordenador. Realidad virtual aplicada a la formación de empleados. Un futuro que se acerca a toda velocidad. Y que permitirá tener en la pantalla escenarios y situaciones similares a las reales, en las que aprender a no equivocarse cuando las llamas quemen en serio. El ejemplo expuesto no está aún en el mercado, pero sí en fase de creación en los talleres de una empresa española, Satec, dedicada a la instalación, desarrollo y asesoramiento de infraestructuras tecnológicas. Si no se tuerce el calendario, hacia final de año esta herramienta de formación empezará a usarse por los empleados de una empresa nacional dedicada al medio ambiente.

"La realidad virtual llega allí donde es difícil practicar en la vida real", argumenta Miguel Ángel López Peña, director de Innovación y Desarrollo de Satec, que cuenta con 900 trabajadores en España. Seguridad, prevención de incendios, catástrofes. Campos en los que el mundo virtual en 3D puede representar una ayuda inmensa. Aunque aún se encuentran en estado embrionario desde el punto de vista de su comercialización, lo que se avecina a rápidas zancadas es lo que los expertos denominan Plataformas de Simulacro Virtual (PSV), las herramientas destinadas a transformar para siempre la industria del e-learning (aprendizaje por medios electrónicos). Su destino no es otro que la formación avanzada de profesionales.

"Los videojuegos forman parte de la vida de los jóvenes de hoy en día; cuando crezcan, reclamarán herramientas de aprendizaje que se adapten a sus hábitos", sostiene Pierre Paradis, director general para el sur de Europa y Latinoamérica de HR Access, una de las empresas líderes en aplicaciones informáticas destinadas a la gestión de recursos humanos. "Si yo he aprendido a esquiar jugando con mis hijos en la Wii [videoconsola cuyo mando inalámbrico dirige las acciones del juego], imaginemos el potencial que puede tener el aprendizaje de empleados a través de 3D, sobre todo ahora que los chicos son cada vez más intuitivos y aprenden a aprender", expone de forma gráfica respecto al futuro que se abre con las nuevas herramientas virtuales tridimensionales.

Esta misma idea anida en los proyectos de investigación que IBM tiene en marcha. Las primeras deducciones de sus ensayos demuestran que "aplicar el juego como tecnología en el lugar de trabajo puede inspirar confianza en determinadas acciones". Eso es lo que mantiene Susan Stucky, directora del programa de servicios de investigación de IBM en Almaden (Estados Unidos). En su opinión, "el uso de avatares [personajes que reproducen seres reales] en un mundo virtual autoriza a los usuarios a asumir más riesgos, a ser más audaces y actuar con presteza para poder luego evaluar los resultados". Son las ventajas formativas que proporcionan tanto la riqueza gráfica como el estudio práctico con objetos tridimensionales.

IBM se encuentra inmersa en estos momentos en el desarrollo de una plataforma de e-learning en 3D consistente en una serie de métodos y herramientas que permitirán que los propios usuarios puedan diseñar, desplegar y evaluar sus experiencias de aprendizaje. Además, ha desarrollado una aplicación informática que hace que sus empleados participen en entornos laborales simulados, similares a aquellos en los que se desarrolla su día a día. Según los datos del departamento de Investigación de la compañía, en su cuartel general de Silicon Valley, la formación que se imparte en un entorno virtual mejora hasta diez veces la velocidad en la adquisición de conocimientos, al tiempo que reduce los costes.

Basta pensar "sólo en el coste en desplazamientos por avión y alojamientos de los trabajadores que se evitan mediante el aprendizaje virtual colectivo en 3D", explica Susan Stucky. Meses de aprendizaje se comprimen en días. En su opinión, son al menos dos los grandes obstáculos que se superan instalando mundos de aprendizaje virtuales en los ordenadores de los empleados: "En primer lugar, permiten un entorno de estudio interactivo en el que se implican varias personas, suprimiendo la burbuja de aislamiento individual; en segundo lugar, el aprendizaje se inserta como una parte más de la experiencia laboral diaria de la plantilla, en lugar de ser algo confinado a un tiempo especial fuera de los horarios de trabajo convencionales".

Estos dos aspectos adquieren gran importancia también para Miguel Ángel López Peña. El responsable de Satec subraya, entre las virtudes de la formación en 3D, la interactividad con otros compañeros -que pueden estar en el mismo edificio o en cualquier lugar remoto- y el hecho de que los programas se puedan consultar y practicar en cualquier momento de la jornada laboral. "Virtualizar los ensayos es algo rompedor", asegura. Y pone como ejemplos la simulación de la evacuación de un rascacielos, que se podrá abordar al milímetro como si se produjese en la realidad, o la coordinación en la extinción de un incendio forestal. O una fuga radioactiva.

Ya no se tratará de aprender de los errores cuando éstos hayan desembocado en una desgracia, sino de aprender de ellos cuando se producen en un entorno virtual, que reproduce la realidad al detalle, antes de que la desgracia acontezca. Un servicio que puede ser de gran ayuda a la hora de evitar los tan temidos riesgos laborales, pero que también se va a extender a la toma de decisiones de negocio, según pronóstico de los expertos consultados. ¿Resultados? Mayor rapidez y acierto, además de la comprobación instantánea de los efectos de las mismas.


Juegue y disfrute

Según Ankur Chandra, arquitecto de software de investigación de IBM, "las herramientas en 3D hacen de las experiencias de aprendizaje algo mucho más realista, una inmersión que además, potencialmente, es mucho más irresistible para el empleado". Nuevamente estamos en el aprender disfrutando. Como jugar en la videoconsola. En opinión del experto, se trata de trasladar a cualquier entorno laboral experiencias que ya han demostrado gran éxito, como las de los simuladores de vuelos en la formación de pilotos. Por si fuera poco, el nivel de concentración que se logra es muy superior al de cualquier otro método de aprendizaje.

Tras una sesión práctica virtual, "la herramienta analiza los datos, extrae todo lo que ha hecho cada uno de los participantes y evalúa los riesgos que no se han acometido correctamente", sintetiza Miguel Ángel López Peña, directivo de Satec, quien sitúa el mayor potencial de estos métodos innovadores en organizaciones en las que el riesgo es parte de sus tareas cotidianas, desde una planta química hasta el personal de puertos. Pone como ejemplo un incendio forestal. Lo suyo es que en el proceso de aprendizaje participen entre 30 y 50 personas, cada uno con el mismo rol que desempeñaría en un caso real, incluyendo un coordinador que va dando órdenes -de viva voz o en la pantalla- para que los bomberos las ejecuten en sus ordenadores. "Si hubiera entrado en esa zona del bosque, hubiera muerto". Es uno de los avisos potenciales del programa. Mejor que sea virtual.

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