Cada vez son más los países que se plantean la idea de adoptar la semana laboral de cuatro días. Tal y como explica The Washington Post, Japón apoyará a las organizaciones que opten por dicha posibilidad. Y también es el caso de España, donde se han empezado a mover en la misma dirección con la puesta en marcha de un experimento voluntario. 

Japón, conocido por su rígida cultura laboral, está considerando cambios en la semana laboral estándar que pocos habrían predicho hace unos años.

Las directrices anuales de política económica del país, publicadas este mes, desvelan los planes para impulsar a que las empresas adopten la semana laboral de cuatro días, marcando la aceptación oficial de un enfoque antes marginal que ha ganado cada vez más adeptos a nivel internacional en medio de los cambios en el lugar de trabajo provocados por la pandemia de coronavirus.

La recomendación de que las empresas adopten de forma opcional una semana laboral más corta pretende apoyar a los empleados que quieran ampliar sus estudios, cuidar de sus familiares o simplemente salir, gastar dinero e incluso conocer a otras personas, a medida que la población japonesa envejece y disminuye.

Al proponer las semanas de cuatro días, Japón se unió a España, que está poniendo en marcha un experimento voluntario de tres años de duración en relación con la implementación de la semana laboral de 32 horas, y otros países han estado reflexionando sobre esta misma posibilidad.

Los primeros ministros de Nueva Zelanda y Finlandia han planteado la idea de una semana laboral de cuatro días. El Partido Laborista británico hizo campaña en 2019 con la idea de que la semana laboral se acortara en la próxima década.

Varias empresas también han empezado a moverse en la misma dirección. El martes, Kickstarter anunció que el próximo año reducirá las horas de los empleados sin reducir su salario, informó The Atlantic.

Microsoft en Japón instituyó de forma temporal el fin de semana de tres días en agosto de 2019, lo que resultó en un aumento del 40% en la productividad, según la compañía, y redujo el consumo de electricidad y la impresión de papel.

"La semana laboral de cinco días nunca fue algo dado por hecho,” dijo a The Washington Post Robert Bird, profesor de derecho empresarial de la University of Connecticut, y añadió que los sindicatos lucharon duramente para eliminar la norma de la semana laboral de seis días a principios del siglo XX. "Una semana laboral de cinco días nunca fue algo inalterable o inmutable."

El movimiento de la semana laboral de cuatro días avanzó en la década de 1970 y algunos creyeron que su adopción era inevitable, antes de que su impulso se disipara.

Pero cinco décadas más tarde, ante la escasez de mano de obra, una oleada masiva de abandonos, así como más de un año de trabajo desde casa y una mayor flexibilidad para muchos trabajadores, Bird, al igual que otros expertos de todo el mundo, cree que hay posibilidades de que la idea prospere.

"Los jóvenes exigen algo más que un sueldo en su trabajo," afirmó. "Quieren trabajar con alguien que crea en sus valores y la expresión de una semana laboral de cuatro días envía una señal de que la empresa se preocupa por el equilibrio entre el trabajo y la vida personal de una manera significativa."

La fuerte coordinación público-privada de Japón y la cultura centrada en el grupo hacen que la propuesta de arriba hacia abajo tenga más probabilidades de éxito, afirma. Pero la historia es diferente en Estados Unidos, donde ese cambio sería improbable a menos que los trabajadores "hablen y utilicen su poder de negociación."

Peter Cheese, que dirige el Grupo de Trabajo sobre Trabajo Flexible del Gobierno Británico, calificó la pandemia de "oportunidad generacional" para institucionalizar un trabajo más flexible, informó Politico.

La idea de una semana laboral de cuatro días "está ganando en importancia, impulso y popularidad, no sólo en Reino Unido, sino en todo el mundo en este momento, ya que estamos abriendo los ojos a un mejor futuro del trabajo, y eso es en interés de todos,” explicó a The Post Joe Ryle, un funcionario de la campaña 4 Day Week con sede en Reino Unido. 

Sin embargo, la mayoría de los países, incluido Japón, todavía están lejos de un cambio tan drástico. A muchas empresas japonesas les preocupa que la productividad se quede atrás, y muchos trabajadores temen que conlleve recortes salariales, según el Japan Times

 

Westfall, Sammy. "Japan proposes four-day workweek as idea gains purchase amid pandemic". The Washington Post, 26/06/2021 (Artículo consultado online el 21/07/2021).

Acceso a la noticia: https://www.washingtonpost.com/world/2021/06/24/japan-four-day-work-week/

 

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