La caída del salario bruto del colectivo de personas menores de 30 años fue del 5,6% entre los años 2010 y 2018, por lo que la organización juvenil de UGT denuncia que se esté normalizando la precariedad entre la juventud. En cambio, durante el mismo período de tiempo, los mayores de 30 años han visto incrementados sus ingresos brutos en una media de 0,8%. 

Los jóvenes, uno de los colectivos de la sociedad que se ha visto más afectado por la destrucción de puestos de trabajo acaecida por la pandemia, aún no se han recuperado de la crisis financiera de 2008. Según un estudio realizado por Ruge, la organización juvenil de UGT, en base a los datos de la Encuesta de Estructura Salarial del INE, las personas menores de 30 años obtuvieron en 2018 un sueldo bruto medio de 12.954 euros anuales, lo que supone un 5,6% menos que lo que ganaba este colectivo al comienzo de la década pasada, unos 13.732 euros. Sin embargo, en ese mismo periodo, los mayores de 30 años han visto crecer sus ingresos brutos una media de un 0,8%, aunque bien es cierto que, si se le suma la inflación acumulada en la década, este colectivo también ha perdido poder adquisitivo.

“Esta caída de los ingresos en la última década es el resultado de haber normalizado que los jóvenes tengan modalidades contractuales precarias. Parece que la sociedad ha aceptado que los jóvenes tengan que pasar por un periodo de precariedad antes de llegar a una situación un tanto más estable”, comenta a este medio Eduardo Magaldi, portavoz de Ruge UGT.

Al hacer la diferenciación por sexos, se observa que en el colectivo de menores de 30 años, los hombres han perdido porcentualmente un poco más de dinero que sus compañeras mujeres, aunque estas últimas ganan menos. Así, en 2018, el sueldo bruto de estas últimas fue de 11.475 euros, un 6,4% menos que los 12.262 euros de 2010. Por su parte, los hombres percibieron en 2018 un salario bruto medio de 14.138 euros, un 6,8% menos que a principios de la década pasada, cuando ganaban 15.173 euros.

“Para cambiar esta situación, tenemos puestas nuestras esperanzas en las negociaciones por la reforma laboral [que actualmente negocia el Ministerio de Trabajo con los agentes sociales] y en el Plan de Garantía Juvenil. Ya le hemos advertido al Gobierno de la necesidad de cambiar nuestro modelo económico y productivo, que no puede seguir basándose solo en actividades del sector servicios y de la hostelería, porque así seguiremos generando empleos precarios”, añade Magaldi.

Entre 2010 y 2018, las mayores caídas salariales se dieron durante la primera mitad de ese periodo, cuando España vivió los peores momentos de la anterior crisis económica en términos de paro y destrucción de puestos de trabajo. De esta forma, entre 2010 y 2014, los dos grupos de edad contemplados en el estudio, tanto los menores de 30 años como los mayores, vieron descender sus ingresos brutos.

Sin embargo, también aquí se observa una gran diferencia entre los dos colectivos, ya que los sueldos percibidos por los jóvenes pasaron en ese periodo de 13.732 euros a 11.958, lo que supone una caída del 12,9% en apenas un cuatrienio. Mientras tanto, los mayores de 30 años vieron cómo sus sueldos de media pasaban de ser de 24.894 euros al comienzo de la década, a 24.183 euros en 2014, una bajada del 2,8%.

A partir de la segunda mitad del periodo analizado, entre los años 2014 y 2018, la tendencia se revierte, con alzas salariales para ambos sexos y grupos de edad, sobre todo entre los más jóvenes, que ven crecer sus ingresos brutos un 8,3%, frente al 3,8% de los mayores de 30 años; y en las mujeres de más de 30, que ven aumentar sus salarios un 7,5%. Sin embargo, este incremento de los sueldos entre los más jóvenes no fue suficiente para revertir la caída de salarios que este colectivo experimentó en la parte más dura de la crisis financiera.


3.263 MILLONES PARA IMPULSAR EL EMPLEO JUVENIL

Plan de Garantía Juvenil Plus. El Ejecutivo aprobó el pasado junio el Plan de Garantía Juvenil Plus 2021-2027, con el que destinará 3.263 millones de euros a la lucha contra el de­sempleo juvenil. Desde UGT confían en que este dinero servirá para mejorar la situación actual de los jóvenes en el mercado laboral. “El plan aprobado es el trabajo y la suma de muchos actores sociales que hemos propuesto medidas para mejorar el sistema actual [...]. Tenemos nuestras esperanzas puestas en él, pero hay que seguir trabajando. El Plan de Garantía Juvenil no genera puestos de trabajo por sí solo”, señala Magaldi.

Unos indicadores de empleo nefastos. Según Eurostat, el paro entre los menores de 30 años en España (24,7%) más que duplicó en 2019 al de la media de los países de la Unión Europea, que fue del 11,2%. Desde 2007, justo antes del comienzo de la crisis, todos los indicadores de empleo de los más jóvenes han empeorado en España: su tasa de actividad ha caído en más de 13 puntos (hasta el 50,7%); su tasa de trabajo ha bajado 17,5 puntos (hasta el 38,2%), y el ya mencionado nivel de paro, que estaba en el 12,9% en 2007, casi se ha duplicado.

 

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