El coronavirus ha obligado a las organizaciones a trabajar en remoto. En este contexto, tal y como se explica en The Washington Post, algunas empresas han optado por monitorizar la actividad de sus empleados, haciendo uso de cámaras web y micrófonos permanentemente activados. ¿Es esta nueva tecnología para el control en realidad una pesadilla?   

Cuando el coronavirus obligó a cerrar la oficina de Kansas del High Plains Journal, un periódico del sector de la agricultura, su Director de Marketing Digital, James Luce, decidió reproducir de forma online la experiencia de la oficina. Se les dijo a los empleados que crearan un avatar digital y que pasaran su día de trabajo en una oficina virtual. También se les indicó que mantuvieran las cámaras web y los micrófonos encendidos y listos, de modo que una conversación espontánea cara a cara siempre quedara a solo un clic.

Luce cree que el software, de la startup tecnológica Pragli, es el futuro del trabajo en remoto. Pero no todos están tan embelesados por ella. Una empleada veterana que ha tenido problemas para adaptarse -irrumpiendo torpemente en las conversaciones de video de otras personas o permaneciendo en la "sala" de alguien después de que una reunión terminara- recientemente cambió la cara de su avatar dejando ver que derramaba una lágrima.

En las semanas transcurridas desde que los cierres de emergencia por la necesidad de mantener cierto distanciamiento social dispersaron abruptamente a la fuerza laboral estadounidense, las empresas de todo el país se han esforzado por encontrar formas de mantener a sus empleados en línea, preparando sus calendarios de eventos y registrando su productividad para asegurarse de que están diciendo la verdad sobre su trabajo desde casa.

Miles de empresas ahora usan softwares de monitorizaje para registrar la navegación web y las horas de trabajo activo de los empleados. También han tratado de vigilarles imponiendo reglas como el mantenimiento de la cámara web siempre activa, pidiendo check-ins tres veces al día e inundando a los trabajadores con unas no muy opcionales happy hours, noches de juegos o chats a la hora de la comida. 

Los líderes de las compañías afirman que los sistemas están diseñados para aumentar la productividad y hacer que el aislamiento que supone el trabajo en remoto se convierta en algo más animado y divertido. Sin embargo, algunos trabajadores explican que esta nueva vigilancia corporativa ha desdibujado aún más las líneas entre su trabajo y su vida personal, aumentando el estrés y el agotamiento.

David Heinemeier Hansson, Cofundador de la empresa de software de trabajo en remoto Basecamp, afirma que las compañías están sometiendo a una supervisión cada vez mayor a los trabajadores debido a que no confían en que se mantendrán motivados por su cuenta. Además, explica que el cierre de emergencia provocado por el virus ha llevado a algunos managers a enmarcar este monitoreo en el lenguaje de las reuniones sociales de la nueva era, con la esperanza de ocultar el hecho de que los trabajadores están siendo observados.

Casi la mitad de la fuerza laboral de Estados Unidos ahora trabaja desde su casa, según un estudio realizado por investigadores del MIT. Muchos empleados probablemente trabajan más horas que nunca: NordVPN Teams, que administra redes privadas virtuales para empresas, explica en marzo que la jornada de trabajo en Estados Unidos aumentó de 8 a 11 horas al día desde que se dieron las ordenes de permanecer en casa.

Una creciente industria ahora ofrece servicios a los líderes de las empresas que desean controlar la productividad de sus trabajadores. Varias compañías que se dedican al seguimiento del tiempo y monitoreo de los empleados, explicaron a The Washington Post que han visto crecer su base de clientes y sus ingresos desde que la pandemia empujó a muchas compañías a trabajar en remoto.

Varias compañías permiten a los managers capturar imágenes de las pantallas de los trabajadores y hacer una lista con los empleados que trabajan activamente y sus horas trabajadas durante los siete días anteriores.

InterGuard es un sistema que se puede instalar de forma oculta en los ordenadores de los empleados y que crea una línea del tiempo con cada aplicación y sitio web que visitan, clasificando a cada uno como "productivo" o "improductivo" y elaborando un ranking de los trabajadores en función de la puntuación vinculada a su productividad. Este sistema también puede registrar correos electrónicos, mensajes instantáneos y pulsaciones de teclas de los trabajadores. Además, toma imágenes de las pantallas de los empleados cada cinco segundos y los managers pueden revisarlas cuando lo deseen.

Brad Miller, Director Ejecutivo de Awareness Technologies, la empresa matriz del sistema Interguard, explica que los managers "se deben sentir completamente autorizados para saber lo que están haciendo sus trabajadores" si se les permite iniciar sesión desde sus hogares. "Es una tontería decir: ‘Confío en todos ellos’, y cierro los ojos y espero lo mejor,” afirma. Añade que algunos trabajadores hacen una mueca ante la vigilancia, pero la mayoría no debería tener nada que ocultar: "Si no te sientes cómodo conmigo confirmando lo obvio [sobre tu trabajo], ¿qué dice eso sobre tus motivos?"

Alison Green, autora del popular blog “Ask a Manager”, explica que escuchó a trabajadores confinados en sus hogares estresarse por las crecientes demandas de sus jefes. Muchos le explicaron que ya están sufriendo ansiedad por si sus responsabilidades laborales experimentarán cambios, por si sus empresas tendrán que despedir a trabajadores o reducir salarios o incluso por si su sector sobrevivirá. Sin embargo, dudan en hablar claro sobre el monitorizaje constante por temor a que cualquier crítica pueda llevarles al desempleo a ellos también.

No todos los sistemas se presentan como la policía del trabajo. Algunos, como Pragli, sugieren el uso de cámaras web y micrófonos siempre encendidos para ayudar a los trabajadores a estar en contacto entre si.

Los ejecutivos de Pragli argumentan que los correos electrónicos y los mensajes de Slack son socialmente insatisfactorios: eficientes pero impersonales, sin poder para combatir las distracciones y la soledad de trabajar desde casa. En un blog de la compañía, el Cofundador Doug Safreno escribió sobre cómo Pragli había nacido de su anhelo por el contacto humano y sobre cómo creía que servicios como un sistema de video chat podrían ayudar a crear esa sensación de unión.

Se dice que una fuerza laboral más feliz es más productiva y gran parte de la infraestructura de Pragli parece diseñada para maximizar la producción laboral. La configuración predeterminada de la aplicación envía automáticamente a los usuarios una alerta a las 9 a.m.: "¡Hora de ir a trabajar!"

El sistema de Pragli mide el uso del teclado y el ratón de los empleados para evaluar si están trabajando activamente (más de 15 segundos pueden cambiar el estado de un trabajador de "activo" a "inactivo"). Además, permite que cualquiera pueda iniciar instantáneamente una conversación de video haciendo clic en la cara de otra persona, de un modo similar a lo que sería pasar por su escritorio en una oficina del mundo real.

Por esa razón, Pragli recomienda a los usuarios mantener abiertos sus micrófonos y cámaras web en todo momento. Los usuarios también pueden conectar sus calendarios y listas de reproducción de música, para que sus compañeros de trabajo sepan lo que están haciendo y escuchando. Los trabajadores también pueden acceder a salas virtuales especializadas cuando lo deseen, incluyendo un "dispensador de agua" para charlar y una "sala silenciosa" para los trabajadores que no hablan pero dejan sus micrófonos encendidos con el fin de emitir el tipo de ruido ambiental de fondo que uno podría escuchar en una cafetería.

En una oficina de Pragli, los avatares virtuales de los trabajadores se colocan en una cuadrícula y se pueden ver en todo momento. Pero otra empresa nueva, Sneek, lleva esa idea aún más lejos, subiendo fotos de los rostros de los trabajadores tomadas cada minuto a través de su cámara web para que sus compañeros puedan verles fácilmente. Un trabajador puede hacer clic en la cara de un compañero de trabajo para comenzar a hablar. Del Currie, Cofundador de Sneek, explicó que la realización regular de fotos fue creada para ayudar a los equipos remotos a sentir cercanía. Sabe que algunas personas se muestran escépticas, pero considera que este sistema puede ser más humano que el mail y otros métodos de comunicación utilizados hasta ahora en el ámbito laboral.

Existen algunas señales de que todo este monitoreo social habilitado por la tecnología está topando con una pared. El servicio de video-chat Zoom eliminó recientemente una configuración de "seguimiento de atención", que alertaba al anfitrión de la llamada cuando un participante estaba concentrado en otra cosa, después de una protesta pública sobre cuán invasiva y extraña parecía dicha función.

Algunos empleados están mostrando sus sentimientos de una manera más sutil. En el High Plains Journal, una mujer que trabajaba desde su casa con cuatro niños, le puso a su avatar de Pragli un mechón de cabello blanco. Y, según explica Luce, cuando en las reuniones los trabajadores hacen clic en el botón "Celebrar" para disparar una explosión de confeti virtual, casi siempre se hace con sarcasmo.

Bettye Young, una ejecutiva de cuentas de este periódico agrícola que pasa la mayor parte del día hablando por teléfono con clientes, afirma que para ella el uso de Pragli significaba que debía estar pendiente de una cosa más. Si se encuentra en otra habitación de su casa en Dodge City (Kansas), a veces escucha hablar a su supervisor Luce a través del ordenador y preguntarle dónde ha ido.

Sin embargo, también ha encontrado algunas formas de hacer que este nuevo mundo funcione para ella. Por las mañanas, le gusta conversar con sus compañeros y acostumbra a expresarse cambiando la ropa de su avatar varias veces a la semana. Para un conjunto reciente, ella eligió un top azul con la imagen de una calavera.

 

Harwell, Drew. "Managers turn to surveillance software, always-on webcams to ensure employees are (really) working from home". The Washington Post, 30/04/2020 (Artículo consultado online el 13/05/2020).

Acceso a la noticia: https://www.washingtonpost.com/technology/2020/04/30/work-from-home-surveillance/

 

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