El Gobierno de España suaviza el compromiso de mantener el empleo seis meses en empresas con mucha estacionalidad y permitirá despidos objetivos por Covid -19 a partir del 30 de junio. El fin de estas restricciones puede complicar la situación del empleo después de los meses de verano. 

Las normas de distanciamiento social marcaron ayer el acto protocolario de la firma del acuerdo para la renovación de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) hasta el 30 de junio por parte del Gobierno y los agentes sociales. Apenas dos minutos fue lo que duró la ratificación del texto pactado por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los líderes de las organizaciones empresariales CEOE, Antonio Garamendi, y Cepyme, Gerardo Cuerva; y los secretarios generales de los sindicatos CC OO, Unai Sordo, y UGT, Pepe Álvarez.

No se recuerda una firma de un acuerdo social tan rápida y austera como el acto de ayer en Moncloa, en el que los asistentes, incluidos varios ministros del equipo económico y social, guardaron escrupulosamente la distancia de seguridad. Y, al término de la firma, ni siquiera hablaron unos con otros como es habitual.

No obstante, tanto los empresarios como los sindicatos valoraron posteriormente, a través de declaraciones o comunicados, haber logrado este consenso. Sordo explicó que la firma de este pacto “representa más que un acuerdo, una actitud de responsabilidad y de colaboración de los agentes sociales ante los enormes problemas de España, lo que muestra que empresarios y sindicatos hemos estado a la altura de las circunstancias”.

Sordo recordó también que, además de prorrogar estos ajustes de empleo hasta el 30 de septiembre “hemos abierto la puerta a nuevas prórrogas en aquellos sectores donde persistan las dificultades en verano”, algo en lo que coincidió el líder de UGT, Pepe Álvarez. Se referían con ello a la próxima creación de una mesa tripartita entre el Gobierno y los agentes sociales donde se analizará si es necesario mantener estas medidas laborales o crear otras nuevas en las actividades que sigan más afectadas por la crisis sanitaria cuando venza la actual renovación de los ERTE al final de junio.

En este mismo sentido, las patronales CEOE-Cepyme resaltaron que dentro del texto firmado ayer “es especialmente relevante el hecho de que se abra un nuevo proceso de negociación para ampliar el acompañamiento a las empresas y personas trabajadoras más afectadas más allá de junio”.

De hecho, la propia ministra de Trabajo, Yolanda Díaz ya avanzó ayer que, de cara a esa futura mesa de negociación, sus integrantes “ya intuyen” que serán sectores como el turismo o la automoción, los que podrán mantener las condiciones de los ERTE por fuerza mayor más allá del 30 de junio.

Esta posibilidad de extender las prórrogas a determinados sectores, empresas, territorios o situaciones deberá abordarse para mitigar mayores efectos negativos sobre el empleo, cuyo mantenimiento se irá complicando según avance el verano y el otoño y vayan terminando las distintas restricciones a los despidos, según se han pactado en este Real Decreto que aprobará hoy el Consejo de Ministros y entrará en vigor mañana, tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado.

Así, este acuerdo incluye varias vías de flexibilización del compromiso de las empresas de mantener las plantillas durante seis meses después de la finalización del ERTE, que fueron las que llevaron a los empresarios a apoyar el pacto en el último momento. Una de estas cláusulas que se conoció ayer es la que precisa que “este compromiso del mantenimiento del empleo se valorará en atención a las características específicas de los distintos sectores y la normativa laboral aplicable, teniendo en cuenta, en particular, las especificidades de aquellas empresas que presentan una alta variabilidad o estacionalidad del empleo”. Esto, junto al reconocimiento, también en esta norma, de que la finalización de contratos temporales cuya causa termine en esos seis meses no se contabilizará como aminoración de plantilla, ya suavizan bastante este compromiso.

Pero además, la combinación de otras dos medidas acordadas deja vía libre a las empresas, salvo futuros cambios legales, a hacer despidos a partir del verano en unos casos y en noviembre en otros. Esto se producirá porque el periodo para contabilizar los seis meses del compromiso se inician desde la incorporación del primer trabajador de un ERTE parcial a su puesto. Si esto ocurriera por ejemplo a finales de esta semana, la empresa quedaría libre para despedir desde mediados de noviembre.

A ello se le suma que también han pactado que la polémica prohibición temporal de los despidos por fuerza mayor o causas objetivas de carácter económico, técnico, organizativas o de producción, justificados por el coronavirus, que el Gobierno aprobó el 27 de marzo se levantará también el 30 de junio, en lugar del 31 de diciembre. Eso permitirá a las empresas recurrir a ellos tras el verano. Y a las que estén en ERTE, cuando terminen su compromiso.

En esta línea, también las suspensiones de los contratos temporales incluidos en un ERTE terminará el 30 de junio en lugar del último día del año, sin computar como despidos cuando termine su causa.


EL EMPLEO SEGUIRÁ A LA BAJA HASTA AGOSTO

  • Previsiones. La patronal de las empresas de trabajo temporal y agencias de empleo, Asempleo –cuyas previsiones de contratación se usan como indicador adelantado de la actividad–cree que la destrucción de empleo continuará durante los meses de mayo, junio y julio y que no habrá repunte del empleo hasta agosto o septiembre. Así se desprende de las previsiones de esta patronal, que espera que en julio la cifra de ocupados en la Encuesta de Población Activa (EPA) se situará en 17,3 millones, “el nivel más bajo desde junio de 2014”. Y añaden que la tasa interanual de crecimiento de la ocupación se desplomará más de un 13% en los próximos meses. Desde Asempleo dan prácticamente por perdida la campaña turística y creen que el proceso de desescalada en el empleo, acompasando los ERTE a la actividad, será algo muy complejo que retrasarán la recuperación del empleo.
  • Prestaciones. La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, dijo ayer que sigue habiendo “unas 300.000 personas incluidas en ERTE a las que aún no se les ha reconocido la prestación”. Este grupo, ha dicho, la que cobrarán “en escasos días”, porque el acuerdo con la banca para adelantarlas hará que no tengan que esperar a junio.

 

 

 

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