Parece que hay pocas dudas de que el lugar de trabajo más destacado de Estados Unidos también resulta el más disfuncional. Fast Company ofrece una guía para gestionar entornos laborales tóxicos a partir de la audiencia que se está llevando a cabo contra el Presidente Trump en el Capitolio. En ella se recomienda, entre otras cosas, mantenerse frío, explicar lo que ocurre o recopilar pruebas.

Si se puede sacar una conclusión de las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento en las audiencias del proceso por impeachment llevado a cabo en la Cámara de Representantes de EEUU, es que el presidente Trump es un mal jefe.

Dejando a un lado si cometió un delito cuando presionó al nuevo Presidente de Ucrania para que investigara al ex Vicepresidente de EEUU Joe Biden, no hay duda de que el lugar de trabajo más notorio de Estados Unidos también es el más disfuncional.

Diplomáticos como Marie Yovanovitch han sido marginados o ignorados. Gordon Sondland no estaba lo suficientemente cualificado como para ser el Embajador de EEUU en la Unión Europea. Y Rudy Giuliani ha estado gestionando la política exterior norteamericana en la sombra a través de líneas de teléfono móvil que no eran seguras.

Mientras tanto, un desfile de testigos ha denunciado públicamente los delitos administrativos del propio Presidente, incluidos la intimidación, el acoso y su frecuente menosprecio hacia los ex empleados. Sin embargo, aunque la Casa Blanca puede ser el lugar de trabajo más tóxico del país, también ofrece algunas lecciones claras para cualquier empleado que intente navegar por un entorno infernal.

Para que conste en acta: las personas que testifican en el Capitolio esta semana están bien acompañados. Más de la mitad de los trabajadores que fueron preguntados en una encuesta de 2017 afirmaron que se habían encontrado con condiciones "desagradables y potencialmente peligrosas" en el trabajo. "El nivel de toxicidad en el entorno laboral está en su punto más álgido,” comentaba recientemente Johnny C. Taylor Jr., Presidente y Director General de la Society for Human Resource Management.

Y aquí está lo que se puede aprender del melodrama burocrático que se desarrolla en el prime time televisivo de estos días:

MANTENTE FRIO, AUN CUANDO LAS COSAS SE CALIENTEN

Yovanovich, una veterana funcionaria que prefirió mantenerse fuera del foco de atención según todos los informes, tuvo una larga carrera en el Departamento de Estado antes de ser apartada de su cargo como Embajadora en Ucrania a principios de este año. Sin embargo, como demuestra su testimonio, a veces es imposible evitar quedarse atrapado en situaciones incómodas en el lugar de trabajo.

Su turno de seis horas en el estrado es una lección objetiva acerca de cómo mantener la calma ante repetidos malos comportamientos. Como Barry Saltzman escribió en Fast Company hace un tiempo: “No hay excusa para hacer frente a este comportamiento con otro comportamiento igualmente negativo. No hace más que afectar negativamente a la cultura laboral. Aunque proporcione una sensación inmediata de catarsis, no puede sustituir a un modo profesional y decente de manejar la situación.”

EXPLÍCALO A UN MANAGER

El Teniente Coronel Alexander S. Vindman, experto en Ucrania y veterano de guerra condecorado, testificó el martes. Pero, incluso antes de eso, notificó a un superior al menos en dos ocasiones sus preocupaciones sobre la campaña de presión de Trump en Ucrania, según The New York Times. Vindman, que compartió esta información por primera vez cuando testificó a puerta cerrada ante el Comité de Inteligencia de la Cámara el mes pasado, dijo que planteó estas preocupaciones por "un sentido del deber".

"Cuando un empleado tóxico comienza a afectar a otros, un primer paso debe ser hacer frente a su comportamiento de forma directa y explorar lo que realmente está sucediendo y, luego, ya llegará el siguiente paso,” explicó a Fast Company Stacey Engle, Presidenta de la firma dedicada a la formación Fierce Conversations. Si el comportamiento no cambia, considera que es apropiado, y necesario en muchos casos, alertar al manager y a Recursos Humanos. "Si la toxicidad llega al punto de poner en peligro a un individuo o a una organización, ya sea física o legalmente, las preocupaciones deben ser trasladadas inmediatamente a la cima de la cadena de liderazgo,” aconseja Engle.

GUARDA SIEMPRE LOS RECIBOS 

El testimonio de hoy de Gordon Sondland, Embajador estadounidense en la UE, muestra la importancia de haber dejado un rastro en papel cuando se intenta dar a conocer comportamientos y actividades cuestionables. Tal y como hizo en una declaración anterior, Sondland proporcionó textos y correos electrónicos para demostrar que tanto la Casa Blanca como el Departamento de Estado conocían el "quid pro quo" entre Estados Unidos y Ucrania.

Engle afirma que en las culturas que tienden a tolerar el mal comportamiento, los problemas pueden ser más difíciles de solucionar, ya que a menudo más de un individuo está generando preocupación. "Recomendamos tener ejemplos reales para explicar cuando se confronte con dichas personas,” afirma. "Y, si corresponde, se deben incluir materiales documentados como correos electrónicos y mensajes de texto."

Aunque el gobierno no opera como una entidad corporativa, las audiencias de un proceso por impeachment podrían significar el fin de al menos algunas de las prácticas que han florecido hasta la fecha.

En cuanto a las organizaciones privadas, Laura Handrick, analista de Recursos Humanos en Fit Small Business, afirmaba en un informe anterior de Glassdoor que se necesita un liderazgo valiente y con tacto para erradicar la fuente (o las fuentes) del problema mediante la recopilación de datos y unas conversaciones sinceras. "Esos son los únicos remedios reales,” explicaba. "Solo cuando los managers escuchan y abordan los problemas que causan ira y disfunción, hay alguna esperanza de cambiar la cultura."

Sin embargo, Engle señala que si la toxicidad ha llegado a los líderes de una organización, las opciones para los empleados son limitadas. Aún así, sugiere acercarse a la junta directiva (si hay una) o alertar a una autoridad fuera de la empresa si existe una amenaza potencial para una persona o para el negocio. "Si todo lo demás falla y no puedes hacer tu trabajo dadas las circunstancias,” comenta Engle, "dejar la organización para no volver puede ser tu mejor opción."

 

Dishman, Lydia. "What the Trump impeachment hearings reveal about handling a toxic workplace". Fast Company, 20/11/2019 (Artículo consultado online el 27/11/2019).

Acceso a la noticia: https://www.fastcompany.com/90433952/what-trumps-impeachment-hearings-reveal-about-handling-a-toxic-workplace

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