A partir de un estudio elaborado por Boston Consulting Group y Harvard Business School, que pretende averiguar cómo ven los líderes empresariales y los empleados el futuro laboral, se ha podido saber que los trabajadores españoles creen que la flexibilidad laboral tendrá el menor impacto positivo en el futuro del trabajo. También se ha conocido que los españoles son, tras los franceses, los que mayor responsabilidad asignan al gobierno en su preparación para el futuro. 

Más de 17.000 trabajadores -6.500 en puestos directivos- en once países es el punto de partida del estudio que ha elaborado Boston Consulting Group y Harvard Business School para averiguar cómo ven los líderes empresariales y los empleados el futuro del trabajo.

La investigación, que adelanta en exclusiva EXPANSIÓN, aporta datos tan esclarecedores como que los trabajadores españoles son, tras los franceses, los que mayor responsabilidad asignan al gobierno en su preparación para el futuro, pero consideran que ellos mismos son los primeros responsables en formarse. Creen que las principales barreras de esa formación son el coste, el impacto negativo que pueda tener en sus salarios y la falta de tiempo. Los españoles como los japoneses, son los que menor impacto positivo otorgan a la flexibilidad laboral. Judith Wallestein, socia de Boston Consulting Group (BCG) y directora de BCG Henderson Institute Europa, aclara que los trabajadores clasificaron como expectativas de trabajo flexible, autonomía y propósito como una de las seis tendencias principales. Sin embargo, asegura que corresponde a cada empresa definir con precisión qué significa flexibilidad y autonomía en su propio contexto.

Cuestión de prioridades

Pese a estos peros, los profesionales ven oportunidades en los cambios que se avecinan y son optimistas sobre sus perspectivas laborales, es más, según este análisis, están dispuestos a hacer los ajustes necesarios. Quienes no parecen estar en esa sintonía son los líderes empresariales que aseguran que sus organizaciones no se están preparando para el futuro. El 50% cree que sus empresas tienen otras prioridades estratégicas; el 39% afirma que el cambio en su compañía aún está lejano; y más de un tercio subraya que su negocio carece de visibilidad sobre las tendencias futuras y sus impactos específicos.

Josep Fuller, profesor de Harvard Business School y copresidente del proyecto Managing the future work, sostiene que "los trabajadores que configuran y configurarán los entornos de trabajo en los próximos años son diversos. Este informe demuestra que los líderes empresariales están pasando por alto a un socio clave en sus esfuerzos por prepararse para el futuro: su propia fuerza laboral". Añade que "en lugar de temer el futuro del trabajo, los empleados de todo el mundo están dispuestos a aceptar el cambio y tomar medidas. Es responsabilidad de los líderes empresariales reconocer esta oportunidad y ser proactivos para apoyar a sus empleados y generar planes de acción concretos".

Sobre la tecnología y la posible amenaza que supone por la eliminación de puestos de trabajo, Wallestein destaca que en todos los países analizados "los empleados no consideran a la tecnología como culpable de un futuro incierto, sino como una oportunidad". Subraya que "son optimistas y miran hacia el futuro con confianza, además creen que la tecnología puede ser parte de la solución".

Opiniones enfrentadas

Trabajadores y directivos no coinciden en su visión. El 39% de estos últimos afirma que la falta de empleados con nuevos conocimientos ya está afectando a sus organizaciones; y el 29% cita con más frecuencia el temor de los trabajadores al cambio como la razón que más les impide prepararse para el futuro. Sin embargo, el 46% de los profesionales consultados se considera responsable para prepararse para los cambios; y el 45% cree que las variaciones en el entorno laboral darán como resultado mejores salarios. El 75% apunta que probablemente o definitivamente se preparan para las tendencias futuras del trabajo. Wallestein achaca esta falta de coherencia a que "los ejecutivos a menudo se centran en un segmento selecto de miembros muy cualificados con títulos universitarios pero o ponen mucha atención a los trabajadores de habilidades medias, por lo que no tienen una comprensión profunda de sus necesidades y actitudes".

En opinión de Pablo Claver, socio de BCG director de la practise área people and organization en Iberia, "los equipos directivos de las organizaciones necesitan una comprensión clara de cuáles son las tendencias y disrupciones que más impacto tendrán en sus compañías, cuáles son las principales amenazas y cuáles las oportunidades, es el momento de convertir el futuro del trabajo en una prioridad estratégica para la organización".


El impacto de la tecnología

  • El 45% de los trabajadores cree que los cambios en el lugar de trabajo darán como resultado mejores salarios.
  • El 61% de los profesionales es optimista sobre el impacto de la tecnología en su futuro laboral.
  • Los trabajadores y los líderes empresariales no perciben el impacto de la tecnología como un tema prioritario.

 

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