El directivo dirige a la vez Twitter y Square, una situación con apenas precedentes en Wall Street. El estilo de Dorsey también se define por la transparencia. Al directivo le gusta que los empleados tengan acceso a la estrategia y compartan los objetivos.

Todos los emprendedores de Silicon Valley cuentan con características comunes que desembocan en el primer hombre: Steve Jobs. Pero todos tienen también un estilo propio que les convierte en dueños de su propia rama en el árbol genealógico de la tecnología. En el caso de Jack Dorsey, consejero delegado y fundador de Twitter y Square, las diferencias y los parecidos se dejan ver por dentro y por fuera. Dorsey ha colgado en el armario universitario las corbatas y los trajes, que solo usa para la alfombra roja, pero, al contrario del estilo austero de Jobs o Mark Zuckerberg, el emprendedor de aspecto hipster lleva ropa a la última moda. Dorsey es también especial en una cosa: dirige dos compañías cotizadas a la vez, una situación con apenas precedentes en Wall Street.

El ejecutivo de 40 años considera que una de las claves de la gestión doble es la confianza en el equipo, en hacer que sean otros quienes tomen las decisiones. "Si yo tengo que tomar una decisión, es que tenemos un fallo en la organización", dice. Sin embargo, esa aparente confianza en el prójimo es contradictoria con la historia reciente de Twitter. Después de fundar y dirigir la red social, Dorsey dio un paso atrás para preparar la salida a Bolsa de Square, compañía de pagos también nacida bajo su mano. La salida inesperada enjulio de 2015 del consejero delegado de Twitter, Dick Costolo, obligó a Dorsey a volver a dirigir la compañía ante la falta de convencimiento sobre los candidatos propuestos. Desde entonces, trata de que la popularidad de la red favorita de Donald Trump se traduzca en crecimiento y en rentabilidad.

Lejos del desorden caótico de los genios, Dorsey reparte sus tareas según los días de la semana. "El lunes trabajo en ambas empresas; me concentro en la gestión de las compañías. El martes es para centrarse en el producto. El miércoles, para el márketing, la comunicación y el crecimiento. El jueves es el día de los desarrolladores y las alianzas. El viernes es para la cultura de la compañía y los fichajes. El sábado salgo, camino. El domingo es para la reflexión, la estrategia y prepararse para la semana", reconoció él mismo en una entrevista con Techonomy, subrayando un orden de agenda del que Jobs fue pionero.

El estilo de Dorsey también se define por la transparencia. Al directivo le gusta que los empleados tengan acceso a la estrategia y compartan los objetivos. Sus altas capacidades, su apertura al equipo, su demostrada productividad y la estudiada meticulosidad para organizar sus días no ha evitado, sin embargo, las críticas que aseguran que dirigir dos empresas cotizadas a la vez tiene que ser, a la fuerza, ineficaz. De momento, Wall Street está dando la razón a los detractores del estilo de Dorsey. Pero solo en parte.

Desde que volvió a tomar las riendas de Twitter, en octubre de hace dos años, la compañía ha sufrido un descalabro en Bolsa de casi el 40%. Square, en cambio, acumula una revalorización superior al 80% desde que se estrenó en los mercados en noviembre de 2015. Ambas empresas siguen perdiendo dinero, pero los resultados del último trimestre tanto de Twitter como de Square superaron las previsiones de los analistas.

Pese a las dudas sobre su doble sombrero de jefe, la mano de Dorsey se está dejando sentir con su vuelta a Twitter, donde está testando cambios encaminados a impulsar la base de usuarios. En el primer trimestre, los seguidores activos mensualesde la compañía crecieron a 328 millones, 9 millones más que en el trimestre anterior y unos 7 millones más de lo esperado. Además, los costes para generar publicidad cayeron un 63%.

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.