La compañía creada por Mark Zuckerberg cuenta actualmente con 12.000 empleados que se sienten comprometidos con su trabajo y comparten una única y gran misión declarada: conectar el mundo. Según Fast Company, la clave del éxito de Facebook ha sido saber mantener su esencia y valores iniciales y distribuir su cultura entre todos los trabajadores, manteniéndola como algo escalable desde que se creó hace pocos años como una pequeña start-up.

Lo más interesante sobre la nueva sede de Facebook en Menlo Park, California –modestamente conocida como “Edificio 20” y conectada con las instalaciones de la antigua Sun Microsystems, que la compañía de la red social ha ocupado desde 2012, mediante unos tranvías al más puro estilo Disneylandia.

No es que fuera diseñada por Frank Gehry. Ni siquiera que sea un recinto extenso de más de 40.000 metros cuadrados, cubierto por un parque en la azotea. Lo que realmente llama la atención del “Edificio 20” es lo duro que ha trabajado Facebook para lograr conservar el ambiente colaborativo y austero de los entornos de trabajo que lo han precedido. Los suelos siguen siendo de cemento desnudo; las vigas y rejas de ventilación permanecen a la vista. Los empleados, como antes, son animados a escribir cosas en las paredes. Todo el mundo, el CEO Mark Zuckerberg y la Directora de Operaciones Sheryl Sandberg incluidos, trabaja en mesas en espacios abiertos.

En definitiva, cada rincón o recoveco se asemeja a los locales mucho más pequeños a los que Facebook llamaba hogar hace solo 5 o 10 años. Eso es gracias en gran parte al diseño, y refleja el deseo obsesivo de la compañía por hacer escalable el exitoso ambiente de trabajo que Zuckerberg ideó en los primeros años de su compañía, y que es un elemento importante para la preservación de su cultura.

Desde el exterior, puede resultar difícil apreciar lo rápido que han crecido los números de Facebook. En septiembre de 2010, la empresa, que sin duda entonces ya no se sentía como un equipo pequeño, tenía 1.700 trabajadores. Media década después, dicha cifra ha aumentado a 11.996. Y con el propio Facebook, Instagram, Whatsapp, Oculus y otras iniciativas en plena expansión, siguen reclutando a nuevos empleados en masa: mientras escribo, hay más de 500 vacantes solamente en Menlo Park.

Facebook es enorme. Es una compañía que cotiza en Bolsa; es ya más una titular que no una recién llegada. Lo que significa que si no va con cuidado podría unirse a las muchas otras compañías tecnológicas que empezaron con una cultura potente pero que se perdieron por el camino y acabaron enormes, hinchadas y burocratizadas.

Si le preguntas al propio CEO cómo se las ha arreglado Facebook para seguir siendo Facebook –como hice al charlar con él para mi historia de portada en Fast Company sobre el futuro de la compañía– se refiere, como hace a menudo cuando le preguntas sobre casi cualquier tema, a la misión de la empresa de hacer del mundo un sitio más conectado.

“Creo que ha sido un proceso a lo largo del tiempo en el que se ha construido una cultura en la que la gente piensa en la misión del mismo modo en que yo lo hago,” me explicó Zuckerberg. “Eso nos ha permitido asumir más y más productos y asuntos que podemos tratar de resolver para el mundo."

Cultura distribuida

La misión ya estaba firmemente establecida desde hace ocho años, cuando Lori Goler, Directora de Marketing de eBay, oyó a Zuckerberg hablar de ello por la radio mientras conducía al trabajo. “La persona que lo entrevistaba parecía ir por un camino muy concreto, pero él seguía volviendo cada vez a la misión de la compañía,” recuerda. “Estamos aquí para hacer del mundo un lugar más abierto y conectado.” Pensé que era una misión social increíble. Me encantó.”

Cuando Sheryl Sandberg se unió a Facebook como Jefa de Operaciones unos meses más tarde, Goler se le acercó para plantearle unirse a la empresa en cualquier puesto en el que pudiera ser útil. Se sorprendió cuando Sandberg le preguntó si estaba interesada en conducir al equipo de Selección, pero aceptó el trabajo. En la actualidad Goler es la Vicepresidenta de Personas, al mando tanto de Recursos Humanos como de Contratación.

Goler no cree que su función la convierta en la única responsable de preservar el propio sentido de Facebook. “Cuando la gente de las start-ups se pone en contacto con nosotros y nos explica: ‘Estamos a punto de explotar. Tenemos que hacernos escalables. ¿Cómo escalamos nuestra cultura?,’ una de las cosas que siempre contesto es que creo que en gran parte la razón de la escalabilidad de la cultura de Facebook es que no pertenece a una sola persona,” comenta. “Esta distribuida por toda la organización. Si tenemos a 10.000 personas que trabajan en Facebook, tendrás a 10.000 personas que te dirán que poseen la cultura. Contratamos a personas así. Y se lo expresamos de ese modo durante el proceso de reclutamiento. Ya hablamos de ello en su primer día y en su primera semana.”

Tal vez el signo más tangible de la cultura de Facebook, al menos para los visitantes de fuera, son los letreros motivadores en sus paredes, la mayoría de los cuales incluyen eslóganes que alientan a los empleados a considerar su trabajo como algo importante para el mundo, a experimentar pronto y a menudo y a empatizar con las necesidades de los usuarios de Facebook. Incluso estos carteles son una evidencia de la cultura distribuida de la compañía. Goler declara: “En realidad, todos los letreros provienen de gente de la organización. No hay un equipo responsable de producir rótulos o lemas.”

El predecesor de Goler como Jefe de RH, Chris Cox, originalmente se unió a la compañía como ingeniero en 2005. Entre sus dos cargos, Facebook ha crecido enormemente sin tener a nadie dirigiendo RH con una trayectoria profesional tradicional. Cox es ahora Jefe de Producto, pero todavía juega un papel clave como guardián de la cultura, reuniéndose con todos los nuevos empleados como parte del proceso de acogida.

Este no es el único hecho inusual y cultural-céntrico sobre cómo Facebook da la bienvenida a los recién llegados. “Un nuevo ingeniero tiene que decidir con qué equipo quiere llegar a trabajar, algo que resulta bastante único,” explica Cox. “Las instrucciones son: ve a buscar el lugar en el que vayas a provocar mayor impacto, y piensa muy, muy detenidamente sobre qué significa eso para ti y para el mundo que te rodea. Piensa dónde vas a tener más impacto y ve a por ello. La gente dice siempre cuando está empezando aquí: ‘Este es un conjunto de instrucciones realmente serio para recibirlo en mi primer día.’ Pero se refleja en la cultura de la empresa. Estamos aquí para tratar de ayudar a acercarse a la gente de todo el mundo, y eso es lo que hacemos.”

“No es evidente para el mundo exterior que lo que estamos haciendo es tratar intencionadamente de moldear los roles en función de las personas más que a las personas en función de los roles,” añade Goler. “Eso coloca a las personas en el lugar donde puede realizar su mejor trabajo.”

Facebook, que fue fundado por estudiantes universitarios, sigue sin querer ser un lugar donde la gente sea definida solamente por lo que pone en su currículum. Posee “una cultura que inherentemente cree que no tienes por qué tener un gran cantidad de experiencia para ser capaz de hacer grandes cosas,” me dijo Zuckerberg.

Facebook, Instagram, Oculus y WhatsApp

Una de las razones por las que Facebook ha logrado seguir atrayendo el mejor talento ingeniero es que es la misma compañía que hace una década, sólo que más grande. La empresa cuenta con distintos equipos trabajando en Instagram, Oculus VR, Messenger, Whatsapp y otros proyectos.

“Las personas inteligentes generalmente quieren trabajar con otras personas inteligentes en problemas difíciles,” señala el Cofundador de Instagram y CEO Kevin Systrom, quien se convirtió en el responsable de integrar su pequeña start-up dentro de la gran cultura de Facebook, cuando Instagram fue adquirida en 2012. “Cuando empiezas a tener una masa crítica de personas preparadas y resueltas en un área, lo normal es que quieran trabajar juntas. Cuando piensas en las mejores universidades del mundo, también trabajan del mismo modo. Tienes reunidos a algunos de los mejores pensadores en Ciencia Política, en Física o en lo que sea. Se crea un circuito de retroalimentación positivo una vez que lo desarrollas hasta unas determinadas dimensiones. Siento como si hubiera visto ese mismo desarrollo aquí durante los últimos años. Y eso no ocurre en demasiadas empresas.”

Con el tamaño actual de Facebook, mantener la alta calidad del personal entrante es “duro, pero como para todo este tipo de redes relacionales, realmente importa mucho la siembra,” comenta Cox. “Las primeras 100 personas, las primeras 500, las primeras 1.000. Si eres capaz de que salga bien, es más fácil escalar, porque tienes a gente que realmente lo quiere, que se preocupa de traer a otras personas, asegurándose de que encajan todos juntos. Hemos invertido mucho en ello.”

“Nuestro programa de referencias internas es muy sólido,” dice Goler. “La gente nos envía a sus mejores excompañeros, a gente que estaba en su clase y que siempre pensaron que eran buenos o incluso nos vienen y nos comentan: ‘Ey, conocí a esta persona el sábado por la noche y parece realmente buena.’”

Entre los más de 40.000 metros cuadrados del “Edificio 20” y los 93.000 metros cuadrados de las antiguas instalaciones de Sun MicroSystems, la sede de Facebook ha dejado de ser automáticamente propicia para el tipo de ambiente íntimo y colaborativo que las start-ups obtienen gratis. La empresa lo sabe. Pone a los equipos relacionados juntos, a veces en espacios con su propia apariencia diferenciada. Instagram, por ejemplo, está todo en un mismo lugar, en una zona con fotos de Instagram en las paredes y espacios de reuniones con nombres de los hashtags más populares.

“Una de las cosas que construimos con toda la intención son los espacios donde la gente vaya a tener encuentros casuales con otras personas, espacios comunes o conjuntos de asientos,” comenta Goler.

Gran parte de esta unión se desarrolla también dentro de la propia red de la página de Facebook, mediante la herramienta que la empresa ha usado durante mucho tiempo para gestionar la productividad de sus grupos de trabajo (una versión comercial de la misma, pensada para empresas, Facebook at Work, va a ser lanzada pronto). “Es una de las cosas que hace diferente a Facebook,” apunta Goler. “Realmente tienes una relación integrada con toda la gente que te encuentras. Sé lo que le sucedió a esas personas durante el fin de semana, qué está pasando en sus vidas, en el trabajo y en todas esas áreas diferentes al mismo tiempo.”

Muévete rápido, pero no rompas cosas

La cultura de Facebook puede estar distribuida entre miles de personas que se la toman en serio. Pero, ¿ha logrado la compañía convertirla en permanentemente autosuficiente? Se lo pregunté a Zuckerberg durante uno de nuestros encuentros, y subrayó que mantener los mismos valores no quiere decir que una gran compañía pueda comportarse del mismo modo que lo hacía cuando era pequeña o mediana.

“No se hace más fácil a medida que creces,” me dijo. “Pero no creo que se trate de mantener la cultura exactamente igual. Tenemos ciertos valores que representan cómo creemos que deberíamos actuar para servir mejor a nuestra comunidad. Pero el modo en qué hacemos las cosas cambia con el tiempo.”

“Antes,” continuó, “estaba más en el campo de ‘Podemos tolerar errores.’ ‘Movernos rápido y romper cosas’ era nuestro mantra. Oficialmente retiramos eso, porque estábamos llegando a un punto donde, por el tamaño al que habíamos llegado, cometíamos tantos errores que en realidad tener que volver atrás y corregirlos nos estaba frenando más que ayudarnos a acelerar. Así que hemos cambiado la estrategia hacia un ‘Muévete rápido con una infraestructura estable.’”

“Creo que es importante. No puedes fingir ser una empresa diferente de la que eres. A cada escala tienes que hacer las cosas adecuadas al entorno en el que te encuentras y a tu posición en el mundo.”

Zuckerberg quizá vea la cultura como algo sujeto a evolución, pero la misión es otro tema. En comentarios que me hizo llegar mientras preparaba mi artículo sobre el futuro de Facebook, me sugirió que los objetivos globales de la compañía les permitirán seguir siendo Facebook, no importa lo grandes que se vuelvan durante los próximos años.

“La misión de Facebook es dar a cada persona del mundo poder para compartir, y de hacer del mundo un lugar más abierto y conectado,” escribió. “Conectar el mundo es uno de los retos fundamentales de nuestra generación, por lo que es un esfuerzo a largo plazo. Mientras estemos centrados en dicha misión, vamos a seguir atrayendo a personas con talento que compartan el mismo objetivo y quieran hacerlo realidad.”

 

* McCracken, Harry. “How Facebook keeps scaling its culture”. Fast Company, 24/11/2015 (Artículo consultado on line el 03/12/2015).

Acceso a la noticia: http://www.fastcompany.com/3053776/behind-the-brand/how-facebook-keeps-scaling-its-culture

 

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.