Fira de Barcelona ha acogido el salón IOT Solutions World Congress en el que la protagonista ha sido la internet de las cosas y su aplicación en la industria, tanto en la producción como los últimos avances en los sensores. Estamos ante una nueva revolución industrial que está cambiando el modo de producir así como la toma decisiones.

 

La rebelión de las máquinas está más cerca de lo que muchos creen. Pero esta no llegará en forma de extinción de la humanidad como algunos preveían, sino que será en forma de cambio de modelo industrial. Todo gracias al IOT, siglas en inglés de la internet de las cosas: interconexión de las máquinas a través del cloud (internet), toma de decisiones automática y anticipación de las acciones gracias a fórmulas matemáticas. Para los agoreros: en las empresas donde ya se está aplicando no solo no se han reducido el número de trabajadores, sino que han ampliado las plantillas.

Fira de Barcelona estrenó este miércoles uno de los salones que puede marcar el futuro: el IOT Solutions World Congress. Se trata de una cita donde gigantes de la industria (Intel, IBM, HP, Accenture...) muestran sus últimas soluciones de internet de las cosas aplicadas a la industria, es decir, tanto avances en los sensores como su aplicación sobre los procesos productivos. Todo, acompañado de un programa de conferencias donde se avanzan las tendencias del sector.

Fue en ese foro donde Chris O'Connor, máximo responsable de la internet de las cosas de IBM, predijo que la IOT no es «la evolución de internet», sino «lo que viene después de internet». «Lo está cambiando todo. Cómo producimos, qué producimos y cómo tomamos las decisiones», anticipó el directivo, que calculó que el impacto de la IOT sobre la economía será de 1.700 millones de dólares en el 2020 y de 11.100 millones anuales hasta el 2025.

Un buen ejemplo de cómo las empresas están cambiando lo puso Joseph Durham, de Amazon Robotics. El gigante de la distribución ha implantado en 10 centros logísticos de EEUU un sistema completo de miles de robots que son los que se mueven por los centenares de pasillos con objetos y los acercan a los puntos de empaquetado, para que lleguen más rápido a sus clientes.

Según explicó Durham, la compañía hizo las primeras pruebas de este sistema en el 2006, y desde entonces no ha parado de extenderlo y mejorarlo. Los robots están conectados vía wifi al sistema central, que es el que automáticamente da órdenes cuento llega un pedido (robot más cercano, posición del artículo...). El robot elegido va hasta la estantería donde esté el producto, la eleva, y la acerca a la zona de selección, donde se encuentra el trabajador, que recoge el artículo y lo empaqueta. Con los robots han ampliado un 50% el espacio disponible de estoc, pues se pueden colocar muchísimas más estanterías ya que los robots «prácticamente no necesitan pasillos». Además, se ha mejorado el tiempo que se tarda en procesar los pedidos y, por tanto en las entregas, y todo ello sin que afecte al empleo: la firma ha aumentado el número de empleados que trabaja en los centros, aunque de perfil diferente (más ingenieros, etc).

Tirador de cerveza inteligente

En la feria se pueden ver otras aplicaciones de la IOT industrial. Deutsche Telekom muestra una máquina expendedora inteligente: con sensores en los estantes, detecta cuántos alimentos/objetos se han vendido y de qué tipo, de tal manera que el propietario puede saber a distancia el estado de la máquina y qué necesita reponer. También Bosch ha traído a la feria las herramientas que se usan en la industria aeronáutica (Airbus, Boeing, GE Aviation) para colocar los tornillos: todas las herramientas tienen wifi y una pantalla de control para programar con qué precisión y qué tipos de tornillos se tienen que colocar en cada lugar.

También hay presencia de empresas catalanas: el centro tecnológico Eurecat presenta una camiseta con sensores para medir las emociones, e Intesis sensores para controlar el aire acondicionado a distancia.

Mientras, la multinacional Intel aboga en este congreso por llegar a un consenso sobre estándares de la IOT. De esta manera, augura, los usuarios serán los que salgan ganando al poder aplicar la IOT en cualquier máquina del hogar. Y como ejemplo muestra un tirador de cerveza (con sensor de temperatura) controlable desde la tableta.

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