Entrevista de El Mundo a Jaume Gurt, Director General de Infojobs: "Es cierto que todavía hay muchas empresas, sobre todo pequeñas y medianas, que están sufriendo, y donde los incrementos salariales podrían poner en peligro la supervivencia de la propia compañía. Pero las grandes empresas, donde sí se están viendo ya beneficios, deberían inyectar una pizca de ilusión al mercado."


Pese a que dirige el portal de empleo más conocido en España, Infojobs, Jaume Gurt escapa de la típica imagen de un directivo a la antigua usanza. Desde su blog, 'Un CEO sin corbata', apuesta por una cultura empresarial basada en la "felicidad, la alegría y el desarrollo de las personas", en definitiva, por "humanizar las empresas". Aunque asegura que ya "hay indicadores que permiten hablar de que el mercado laboral se está recuperando" en España, considera que aún "no hay una política clara de creación de empleos".

¿En qué se está notando la recuperación en el empleo?

Se nota en varios indicadores. Por ejemplo, en el crecimiento fuerte del número de vacantes con un incremento de un 35% en 2014 y un 30% en 2015. Además, otro indicador que está subiendo es el de las personas y el tráfico, que demuestra que hay más actividad. Y, el tercero, es que dentro de los puestos que más han crecido en 2014 están los de Recursos Humanos y, en concreto, la selección de personal. Esto demuestra que las empresas se han preparado para aumentar plantilla. Sin embargo, aunque estos indicadores muestran que el mercado se está recuperando, esta recuperación aún no llega a la población porque sigue habiendo muchos parados.

¿Dónde hay más ofertas?
Hemos visto crecimientos fuertes en Recursos Humanos, en Turismo y en Restauración. También ha crecido finanzas y bancas, algo que no sucedía desde 2008. También está creciendo compras y logística, lo que demuestra que las mercancías se empiezan a mover; y los departamentos de Atención al Cliente.

¿Qué perfiles tienen menos oportunidades?
Los mayores por un tema cultural. En este país a la gente que sobrepasa los 50 no se les ve como de valor, y eso un error. Además, tienen muchas dificultades también aquellos que no tienen formación. Y es que la gente con mayores estudios están asumiendo trabajos de menor cualificación y expulsando a los que podrían asumir este tipo de trabajos.

¿Qué perfiles lo tienen, por el contrario, más fácil?
Hay más trabajo en puestos relacionados con la tecnología, por ejemplo, coordinador de proyectos, big data, fibra óptica, móviles. Además, el número de candidatos por puesto es bajo, con lo que hay menos competencia y más oportunidades para lograr un empleo.

¿Continúa la contención en materia salarial?
Sí, sigue habiendo contención. No hay subidas salariales. Los salarios se están moviendo en una media de 25.000 euros [anuales]. En los primeros tres años de la crisis, la pérdida salarial estaba en torno al 20%, 25%, luego se estabilizó y desde 2011 a 2014, hay una subida tan ligera que no se puede considerar subida. Donde sí estamos viendo subidas es en sectores competitivos como programadores, nuevos puestos de trabajo relacionados con móviles, big data, etc. En estos perfiles la demanda se ha disparado y los salarios se han incrementado.

¿Es hora de que las empresas suban los salarios?
Es cierto que todavía hay muchas empresas, sobre todo pequeñas y medianas, que están sufriendo, y donde los incrementos salariales podrían poner en peligro la supervivencia de la propia compañía. Pero las grandes empresas, donde sí se están viendo ya beneficios, deberían inyectar una pizca de ilusión al mercado.

¿Cuál es la principal debilidad del mercado laboral español?
No hay una política clara de creación de empleos. El crecimiento del país se está basando en lo que ya teníamos, por ejemplo, el turismo; pero no vemos una política clara de creación de una industria que nos permita crecer, y esto es una debilidad muy grande a medio plazo. La segunda debilidad es que tenemos todavía mucha gente parada. Y, además, la formación no va pareja con las demandas del mercado, y esto va a llevar a los jóvenes a la frustración.

¿La falta de empleo ha aumentado la precariedad?
La crisis ha acentuado un desequilibrio hacia la exigencia empresarial. Y eso se aprecia en salarios más bajos o en contratos en los que firmas ocho horas y, finalmente, terminas trabajando muchas más horas porque si no te despiden.

¿Los servicios públicos de empleo resultan ineficaces?
No se está demostrando que ayuden a las personas en situación de desempleo.

¿La precariedad laboral ha conducido a mucha gente a la economía sumergida?
Hace unos días presentamos un informe en el que uno de cada cinco desempleados reconocía que había cobrado en negro. Cobran en negro porque hay empresas a las que el coste que tiene emplear una persona pone en peligro su propia supervivencia. Hay pequeñas y medianas empresas que están sufriendo mucho. Además, un 10%de los empleados asegura haber recibido ingresos en B y esto supone el 25% de su salario. Esto demuestra que los salarios están aún muy apretados y la gente está malviviendo.

¿Cómo han cambiado las redes sociales la forma de buscar empleo?
Permiten tener más información del candidato. Además, las redes sociales han facilitado de alguna forma que el boca oreja [puestos que nunca se publicaban] se extienda un poco más y que estos contratos tengan un alcance mayor.

¿Y pueden perjudicar a los candidatos si no se emplean bien?
Los chavales no son conscientes de todo lo que están dejando en internet, deberían tener cuidado con lo que ponen. Las empresas, una vez que han hecho una selección, van a las redes y estudian los perfiles on line que tienen los candidatos y ahí se producen fuertes descartes.

¿Pecan las empresas españolas de ser poco flexibles?
Todavía hay empresas que gestionan desde el miedo, desde contratos con poca flexibilidad. Pero los jóvenes están demandando otras cosas, una relación distinta con la empresa, más humana, que les permita un equilibrio entre su vida personal y profesional. O las empresas dan un giro hacia una flexibilidad en la contratación o toda esa gente con talento se va a ir, algo que ya está pasando, o terminarán trabajando por su cuenta.

Entró en Infojobs en 2002 y desde hace cinco años es su director general. ¿Qué ha aportado a este portal de empleo y cómo se humaniza una empresa?
He traído una gestión distinta, antes de director general soy persona y me comporto como tal. He llevado la meditación, el yoga y las técnicas de relajación, que a mí me han ayudado mucho en mi vida, a la empresa. Intento ser cercano y no marcar diferencias.

¿Y, al principio, no sorprendía mucho este tipo de gestión?
Sí, mucho. Pero el secreto está en hacerlo de verdad, yo no lo hago para manipular a las personas. Hay que gestionar a las personas desde el corazón, no sólo con la mente.

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