Una entidad catalana reclama la creación de una agencia que ofrezca a las empresas séniors retirados. La entidad pone en contacto a profesionales jubilados con experiencia en gestión empresarial con jóvenes que necesitan consejo para crear su empresa.

En los últimos meses la crisis ha llevado a las empresas españolas a prejubilar a miles de empleados, en algunos casos muy jóvenes, a los que les cuesta asumir una súbita situación de inactividad. Además, se llevan consigo una dilatada experiencia que precisamente en momentos de vacas flacas podría ser de gran utilidad para las empresas y que permitiría formar a los trabajadores más jóvenes e inexpertos.

Un colectivo de intelectuales y ejecutivos catalanes defiende una alternativa a este modelo desde la Fundación Pacto Generacional, una plataforma que pretende promover una transición menos traumática de la actividad laboral a la situación de jubilación. La entidad, con sede en Cornellà de Llobregat, pone en contacto a profesionales jubilados de amplia experiencia en gestión empresarial con jóvenes que necesitan formación o consejos para montar su propia empresa o sencillamente solucionar problemas en el seno de su compañía.

El origen del denominado Pacto Generacional se remonta a 1993 cuando el actual secretario general de la fundación, José Antonio Gallego, presentó una tesina sobre la necesidad de buscar modelos de adaptación progresiva de los trabajadores a la jubilación. "La idea era que los sénior pudieran volver al sistema laboral y llevaran a cabo una transferencia de su experiencia a los compañeros más jóvenes", explica Gallego. Al proyecto se fueron uniendo diversos profesionales, profesores y catedráticos universitarios que presentaron la idea ante la Generalitat y otras administraciones públicas: de hecho, la fundación llegó a firmar un acuerdo con el Ministerio de Trabajo para promover este modelo en todo el Estado. "Sin embargo, parecen haberse olvidado del tema", lamenta Gallego.

Según esta plataforma, la Generalitat y el resto de los gobiernos autonómicos deberían impulsar, en colaboración con la iniciativa privada, una especie de Inem para prejubilados. "Funcionaría como una agencia para la transferencia de experiencia vital y profesional, donde las empresas o emprendedores que lo necesitasen pudiesen acudir en busca de un sénior con experiencia - explica Gallego-.Sería otra forma de ayuda pública a la empresa: además de subvenciones, el Gobierno podría ofrecerles la experiencia de un prejubilado".

La entidad defiende que estos profesionales retirados no deben competir en ningún momento por el mismo empleo con los más jóvenes, sino ocupar puestos especialmente creados para ellos "y que resulten socialmente útiles": un ejemplo sería aprovechar la experiencia de un jubilado para ocupar puestos de atención al cliente en servicios dirigidos a la tercera edad. La fundación defiende que aquellos jubilados que participen en experiencias de este tipo sean remunerados a precios de mercado, para que les compense renunciar a la parte proporcional de su pensión. "De esta manera se reduciría el gasto de la Seguridad Social y se contribuiría a la sostenibilidad del sistema de pensiones", subraya Gallego. Precisamente esta semana el gobernador del Banco de España, Miguel ÁngelFernández Ordóñez, alertó sobre la necesidad de aumentar la edad de jubilación en España para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

La Fundación Pacto Generacional se financia a través de una empresa propia dedicada al desarrollo de modelos de negocio turístico por internet, donde todos los equipos de trabajo están integrados conjuntamente por jóvenes y jubilados que les asesoran durante unas horas a la semana. La empresa trabaja ahora en la creación de un centro de recursos compartidos para los patronatos de turismo de todo Catalunya. "Se trata de un proyecto pionero en toda Europa y la idea surgió precisamente de los jubilados que trabajan con nosotros: sin ellos nunca hubiéramos llegado a desarrollarlo", destaca Gallego.


"Necesito sentirme útil"

Cuando a los 67 años dejó su trabajo en Seat, Antoni Vallès no tenía ganas de irse "a jugar a la petanca como otros jubilados". Impulsó la Fundación Pacto Generacional y desde allí ha asesorado a muchos jóvenes, como Javier Aguilar. "Tras tantos años de experiencia ves de lejos por dónde vienen los problemas, y en el caso de Javier en un par de reuniones le abrimos los ojos - explica Vallès-.Los jubilados hemos vivido muchos problemas que los jóvenes tendrían que volver a vivir en carne propia pero, por suerte, podemos ayudarles a evitarlos". A punto de cumplir los 80 años, Vallès asegura no pensar en la retirada. "Necesito estar activo, ayudar a otros y al mismo tiempo darme la satisfacción de comprobar que aúnpuedo resultar útil- argumenta-.Hay muchos jubilados deseando demostrar que aúnsirven para algo".


"Me abrieron los ojos"

A los 29 años años Javier Aguilar se encontró con un gran reto profesional: dirigir una empresa del sector ferroviario. Tenía una sólida formación técnica pero poca experiencia en gestión. Durante seis meses contó con el apoyo de tres jubilados de la Fundación Pacto Generacional, entre ellos Antoni Vallès, con los que se reunía cuatro horas a la semana. "No venían del sector ferroviario, pero todos habían ocupado cargos directivos - recuerda-.Sus consejos me abrieron los ojos y me dieron seguridad a la hora de tomar decisiones". La gran agenda de contactos de estos jubilados le ayudó además a buscar alianzas. Un año despuésAguilar dio el salto a una gran compañía, pero no olvida a sus tutores. "Sigo aplicando sus consejos en mi día a día y, viendo el éxitoque he alcanzado, creo que deben de estar orgullosos de mí".

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