A pesar de que las necesidades sociales han crecido considerablemente en los últimos años, la crisis ha hecho que en cuatro años desaparezcan unas 700 entidades sociales en Catalunya. Àngels Guiteras, Presidenta de la Taula d’Entitats del Tercer Sector Social de Catalunya, dice que sin un cambio de política “el país será más pobre y con más desigualdades”.


Las entidades sociales aguantan la crisis pero no podrán resistir mucho más si sigue la política actual de recortes. Ese parece ser el mensaje del Anuario 2013 del Tercer Sector Social de Catalunya, con datos de finales del 2011, y confirma que en ese momento las personas atendidas por el tercer sector son 430.000 más que cuatro años antes, cuando aún no se había entrado en la crisis. El número de usuarios total de esas organizaciones se ha elevado a 2,1 millones, es decir un 25% más, pero en cambio se está haciendo con el mismo número de personas contratadas, unas 102.000.

En realidad, el efecto de la crisis también se nota en el personal, ya que si se comparan los datos de finales del 2011 con los de finales del 2009, se percibe que hay 18.000 trabajadores menos en el sector. Y lo mismo puede decirse del número de entidades, que se ha reducido en cuatro años de 7.500 a 6.800, una caída del 9,4%. Pau Vidal, autor del informe, que parte de una muestra de 738 entidades sociales de Catalunya, lo considera atribuible en buena medida al proceso de concentración del sector. Un 44% de las entidades que han desaparecido o están inactivas tenían como principal colectivo de atención las personas inmigrantes. Àngels Guiteras, presidenta de la Taula d’Entitats del Tercer Sector Social de Catalunya, se niega a hablar de pérdida de calidad en los servicios y asegura que esta sobrecarga se ha podido suplir con el aumento del número de voluntarios, unos 60.000 más, lo que significa un crecimiento del 23% (y son 300.000). Según Guiteras, se trata, además, de un sector “con más capacidad de resistencia ante la crisis, por el compromiso personal de la gente, porque se le dedica más tiempo y más apoyo económico”. Las donaciones han aumentado un 4% y las aportaciones puntuales, cerca del 8%.

Aunque el volumen económico del sector se ha mantenido, la financiación privada ha crecido un 5% respecto al 2007 y se sitúa en el 56% del total (20% de cuotas, 15% de donaciones, 11% de contrataciones de servicios y 10,2% de otras fuentes). A pesar de todo, el sector público sigue aportando el 44% de la financiación (31,7% de subvenciones, 6,4% de convenios, 5,9% de contrataciones). En el estudio se apunta al impacto negativo que ha tenido la práctica desaparición de las obras sociales de las cajas catalanas. Y aunque se destaca “el significativo nacimiento de la banca ética” se lamenta que “aún está lejos del papel que tenían las cajas de ahorro”.

El área de Barcelona concentra casi el 70% de todas las entidades sociales. Las entidades de discapacidad emplean una tercera parte del personal del sector (33%), seguidas por las de infancia y jóvenes (14%), las de enfermos (11%) y las de gente mayor (8%). Las entidades de infancia y jóvenes movilizan el 30% de todo el voluntariado.

Guiteras ha pedido que las administraciones “prioricen” la inversión en políticas sociales. Pero, en su opinión, si prosiguen las políticas de restricciones “habrá más paro, el país será más pobre y con más desigualdades”.


Reunión urgente

La rotunda reacción de las cinco patronales del sector sociosanitario ante los últimos recortes anunciados por el Departament de Benestar ha acelerado las negociaciones. Ayer mismo la consellera Neus Munté convocó a las distintas entidades a una “reunión de carácter extraordinario” para hoy, a las tres de la tarde, para informarles de las medidas relacionadas con el sector, así como para establecer un calendario de negociaciones sobre las medidas de sostenibilidad que deberán adoptarse en el sistema de atención a la dependencia. La consellera aseguró ayer que intensificará el diálogo con las entidades sociales, tras anunciar que mantendrá la suspensión de nuevas ayudas a dependientes para pagar una residencia y el recorte del 4,6% en los pagos a centros sociosanitarios con carácter retroactivo desde enero. Munté reiteró que la ley de dependencia está infradotada por parte del Estado.

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.